Ecologistas denuncian la "fragmentación ilegal" de la futura planta de biometano de Curtis
La Asociación para la Defensa Ecológica de Galicia (ADEGA) denuncia la "nula viabilidad a largo plazo" del proyecto.
Nueva piedra en el camino para la planta de biometano de Norbigás Biometano I S.L. proyecta abrir en Curtis en un proyecto considerado estratégico por la Xunta de Galicia. A los recelos que ha despertado la iniciativa entre los vecinos se suma ahora la denuncia de la Asociación para la Defensa Ecológica de Galicia (ADEGA), que habla de la "fragmentación ilegal" del proyecto energético.
OTRAS PLANTAS EN EL ENTORNO
Desde la plataforma señalan que este no es un proyecto que sea evaluado "en su conjunto", sino que está siendo fragmentado "de manera artificial" a fin de superar la evaluación ambiental, donde se reflejaría un "menor impacto" del que realmente tendrá la planta.
"O se está teniendo en cuenta que existe otra planta de biometano a 270 metros y una de biomasa a 175 metros con las que comparte la red de gas y saneamiento. Se trata, por lo tanto, de una macroplanta cuyos impactos ambientales acumulativos deben ser tenidos en cuenta conjuntamente", reiteran los ecologistas, que citan sentencias del Supremo y el TSXG donde se abordan esta clase de fragmentaciones.
Llaman la atención, a renglón seguido, de las deficiencias del estudio de evaluación ambiental, donde no se contemplan aspectos como un "efecto dominó" por la proximidad de otras plantas, la acumulación de los olores de esta actividad en el entorno o no se analiza de manera detallada el destino final del digestato resultante, "ya que no se especifica en qué terrenos se aplicará ni se evalúa el riesgo de contaminación de acuíferos y ríos".
¿INVIABLE?
En la misma línea, desde ADEGA ponen el acento sobre el riesgo de que esta planta pueda suponer también un riesgo para el medioambiente por el empleo de purines, poniendo en duda que el objetivo de la planta sea el de "valorizar residuos agrarios", los cuales, recuerda, no son considerados un residuo, sino un subproducto que históricamente era utilizado como fertilizante.
"La planta no valoriza residuos, sino que interrumpe su ciclo al desviar un subproducto útil para la tierra hacia un proceso industrial incentivado económicamente", reprenden, remarcando que todavía no está asegurada la procedencia de la mitad de la materia prima para su funcionamiento, por lo que ven inviable la planta a largo plazo en los términos actuales.
"Su viabilidad económica parece depender casi exclusivamente de las ayudas públicas para la construcción y producción de biometano", razonan, considerando que en el momento en el que se corten esos fondos "la planta solo dejará el impacto ambiental, sin beneficio para los vecinos".
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