Reigosa, la tránsfuga de Lugo, acusa: expedientes con reparos, presiones y un gobierno que "buscaba culpables"

La concejala no adscrita de Lugo hace pública su carta de motivos en la víspera del pleno histórico; PSOE y BNG la acusan de "corrupción política" y el BNG habla de operación "despreciable".


|

La concejala del PP y futura alcaldesa, Elena Candia (i), y la concejala tránsfuga del PSOE, María Reigosa (d), ofrecen declaraciones a los medios con motivo de la presentación de la moción de cen
La concejala del PP y futura alcaldesa, Elena Candia (i), y la concejala tránsfuga del PSOE, María Reigosa (d), ofrecen declaraciones a los medios con motivo de la presentación de la moción de cen

La víspera del pleno más importante de la historia reciente de Lugo deparó un documento político de calado. María Reigosa, la concejala no adscrita cuyo voto hará posible este jueves la primera moción de censura en el Ayuntamiento lucense desde la restauración de la democracia, emitió un comunicado en el que detalla por escrito las razones que la llevan a apoyar al PP y a Elena Candia como nueva alcaldesa. 

 

Reigosa menciona expedientes con reparos, facturas cuestionadas y una cultura de gobierno que, según ella, trasladaba responsabilidades en lugar de asumirlas. La carta justifica la tormenta política que lleva semanas sacudiendo la capital lucense, con la oposición respondiendo con acusaciones de transfuguismo y corrupción institucional a su decisión de investir a Candia.

 

La ingeniera de caminos, canales y puertos, que llegó a la corporación tras el fallecimiento del concejal socialista Pablo Permuy, asegura en su carta que se incorporó al gobierno municipal con voluntad de sumar y de aportar su perfil técnico. Pero con el tiempo, escribe, fue detectando dinámicas incompatibles con su forma de entender la gestión pública: problemas de coordinación interna, discrepancias en torno a determinados expedientes y lo que describe como una tendencia a eludir responsabilidades administrativas. "Gobernar no consiste en trasladar problemas a otro, ni en buscar quién asuma determinadas firmas", señala en el texto.

 

En concreto, Reigosa pone el foco en lo que ocurría cuando ella misma planteaba dudas sobre algún expediente. Según su relato, la respuesta razonable habría sido revisar, aclarar e informar con transparencia. Lo que encontró, sin embargo, fue lo contrario: una tendencia a normalizar prácticas destinadas a evitar responsabilidades políticas o administrativas, algo que califica de "especialmente preocupante" en una administración pública.

 

Una política "de odio" que la reafirma

A esas razones de fondo añade otra de naturaleza más personal. Las presiones recibidas durante los últimos días, lejos de hacerla dudar, la han reforzado en su decisión. La concejala revela que soportó contactos de diversa índole para que no firmase la moción, incluida una llamada del alcalde de Castroverde, José María Arias, quien, según su relato, le reconoció estar "descontento" con algunas cuestiones del PSOE pero le pidió que hablase con el regidor lucense. Reigosa califica esa conversación de "noble y educada", pero subraya que no alteró su postura.

 

Lo que sí le generó mayor rechazo fue el ambiente de hostilidad que describe en su carta. "La política no puede convertirse en un espacio de odio ni de presión personal contra quien piensa diferente o toma decisiones plenamente legítimas", escribe en el párrafo de cierre del comunicado, en lo que parece una respuesta directa a los insultos que la propia edila confirmó haber denunciado ante la Policía tras el último pleno ordinario.

 

Reigosa desmiente también la principal acusación que PSOE y BNG han esgrimido para explicar su giro político: que su voto habría sido comprado con una plaza de jefa del Servicio de Litoral de Lugo en la Xunta. La exedila socialista ya rechazó públicamente presentarse a esa convocatoria y argumentó que la plaza fue creada hace más de un año, quedó desierta en tres ocasiones y se convocó en las tres provincias gallegas con los mismos requisitos. Además, señaló que las condiciones económicas de esa plaza supondrían "la igualdad o incluso el empeoramiento" respecto a su situación actual como funcionaria A1 de un ministerio del Estado.

 

Varios vecinos interrumpen el último pleno ordinario en Lugo antes de la moción de censura el próximo 7 de mayo, en el Ayuntamiento de Lugo, a 30 de abril de 2026, en Lugo, Galicia.
Varios vecinos interrumpen el último pleno ordinario en Lugo antes de la moción de censura el próximo 7 de mayo, en el Ayuntamiento de Lugo, a 30 de abril de 2026, en Lugo, Galicia.

La respuesta de la oposición

La carta de Reigosa no ha calmado las aguas. PSOE y BNG mantienen su ofensiva y sus dirigentes gallegos han trasladado el debate al ámbito autonómico. La líder del BNG, Ana Pontón, ha calificado la operación de "despreciable" y ha denunciado un caso de "corrupción política", advirtiendo además de que este tipo de maniobras "pueden tener consecuencias en las urnas". Por su parte, el secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, ha acusado al PP de "alcanzar el poder a cualquier precio" y ha cuestionado la legitimidad política de todo el proceso.

 

La tensión ha desbordado los límites del consistorio. En la Diputación Provincial de Lugo, PSdeG y BNG han aprobado una reprobación simbólica tanto de Candia como de Reigosa. Y para este jueves, en paralelo al pleno, está convocada una nueva concentración de protesta en la ciudad.

Frente a estas acusaciones, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha salido en defensa de la moción con un doble argumento. Por un lado, ha acusado a los grupos de gobierno de Lugo de intentar "amedrentar" a los concejales firmantes. Por otro, ha emplazado a socialistas y nacionalistas a "respetar la democracia" y a abandonar lo que calificó de "hipocresía" y "sobreactuación". Rueda también rechazó las acusaciones de que el PP está financiando eventos en Lugo a través de la Xunta para "comprar voluntades", encuadrándolas en el intento de la oposición de "crispar y tergiversar".

 

Un momento histórico

Lo que ocurra este jueves en el salón de plenos del Ayuntamiento de Lugo tendrá un significado que va más allá de lo local. Con los 13 votos necesarios —los 12 concejales del PP más el de Reigosa— Elena Candia está llamada a convertirse en la cuarta alcaldesa del mandato y a poner fin a 27 años de gobiernos socialistas consecutivos en una ciudad de más de 100.000 habitantes. Sería, al mismo tiempo, la primera moción de censura en el consistorio lucense desde la Transición.

 

Candia, abogada natural de Mondoñedo que en las elecciones de 2023 se quedó a un solo concejal de la mayoría absoluta, ya ha avanzado su hoja de ruta: "Dar estabilidad, recuperar la gestión y situar a Lugo en el lugar que merece". La duda que planea, con las elecciones municipales de 2027 ya en el horizonte, es si un año de gobierno será suficiente para que el PP deje huella en la ciudad. Lo que queda claro, a estas horas, es que Reigosa no va a dar marcha atrás

 

Este es el texto completo de su carta:

Quero comunicar publicamente que mañá xoves votarei a favor da moción de censura que permitirá abrir unha nova etapa no Concello de Lugo.Tomei esta decisión desde a responsabilidade, desde a reflexión e desde a convicción sincera de que Lugo necesita recuperar estabilidade, confianza institucional e unha forma de gobernar máis útil para a cidadanía. Creo nun Concello centrado en resolver os problemas reais do día a día, en coidar os servizos básicos e en ofrecer un municipio con planificación a medio e longo, con máis futuro e máis oportunidades para todos os lucenses.Incorporeime ao goberno municipal co ánimo de sumar, de reforzar a acción de goberno e de achegar a miña experiencia e perfil técnico como enxeñeira de camiños, canais e portos ao servizo do municipio de Lugo. Pero co paso do tempo fun comprobando formas de funcionamento, dentro do actual goberno do PSOE e do BNG, coas que non me sentía cómoda nin identificada, dinámicas que considero afastadas da maneira rigorosa e responsable coa que entendo a xestión pública. Os problemas de coordinación interna, as diferenzas arredor de determinados expedientes, facturas con reparos ou responsabilidades administrativas acabaron evidenciando para min algo máis profundo que simples discrepancias políticas ou persoais. Dinme conta de que Lugo necesitaba outra maneira de gobernar: máis organizada, máis transparente e máis centrada en solucionar os problemas dos lucenses.
Cando unha concelleira, como me ocorreu a min en distintas ocasións, manifesta dúbidas diante de determinados expedientes, o razoable nunha administración sería revisar, aclarar, informar e actuar con total transparencia e seguridade xurídica. Porque gobernar non consiste en trasladar problemas a outro,  nin en buscar quen asuma determinadas firmas. Gobernar significa asumir responsabilidades e afrontar os problemas conforme á legalidade e ao interese público. Por iso considero especialmente preocupante que se normalicen determinadas prácticas ou fórmulas destinadas a evitar responsabilidades políticas ou administrativas. As institucións non poden funcionar desde a improvisación nin desde os atallos. Outra cuestión coa que tampouco me sentín identificada foi esa tendencia constante a buscar culpables ou alimentar a confrontación con outras administracións cada vez que xurdía un problema. Creo sinceramente que a cidadanía espera dos seus responsables públicos diálogo, colaboración e solucións, non conflitos permanentes.

Estou convencida de que Lugo necesita abrir unha nova etapa baseada no diálogo, na estabilidade, no rigor e nun funcionamento institucional máis serio e transparente. Creo que os lucenses precisan recuperar a confianza na política útil, na capacidade de entendemento e nunha forma de gobernar centrada en resolver os problemas reais da veciñanza. Nese sentido, confío na responsabilidade, na capacidade de diálogo e no proxecto que lidera Elena Candia para impulsar ese cambio que Lugo necesita.

Quero tamén explicar que a miña implicación na política municipal nace exclusivamente do compromiso coa cidade de Lugo e da vontade de aportar a miña experiencia profesional e o meu coñecemento técnico ao servizo da veciñanza. Son funcionaria A1 dun Ministerio e, polo tanto, a miña traxectoria profesional é allea á política, unha actividade que  sempre entendín como unha forma de contribuír, desde a responsabilidade e o servizo público, a mellorar os servizos municipais e o día a día dos lucenses.

 

relacionada La moción de censura en Lugo será la decimocuarta del mandato en Galicia y la primera en una urbe gallega en este siglo
relacionada La portavoz del PSOE en Lugo ve "oscurantista" el acuerdo del PP con María Reigosa para la moción de censura
relacionada Lara Méndez acusa a la Xunta de "comprar voluntades" en Lugo y Calvo la culpa de la moción por irse "corriendo"
relacionada Pontón aplaude el trabajo del BNG en el Ayuntamiento de Lugo y advierte: "Lugo no perdonará a los traidores"
relacionada El PP cuestiona la financiación de dos asociaciones tras "la actitud hostil" mostrada en el último pleno de Lugo
Última hora

Sin comentarios

Escribe tu comentario




He leído y acepto la política de privacidad

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Última hora
Cabeceralomasleido 1
Cabecerarecomendados 1

Galiciapress
Plaza de Quintana, 3 15704 Santiago de Compostela
Tlf (34)678803735

redaccion@galiciapress.es o direccion@galiciapress.es
RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS. EDITADO POR POMBA PRESS,S.L.
Aviso legal - Política de Cookies - Política de Privacidad - Configuración de cookies - Consejo editorial - Publicidad
Powered by Bigpress
CLABE