Las ambulancias del área de Santiago, "inuficientes" y con "deficiencias", denuncian enfermos y comité de empresa
Ambulancias Casablanca y Ambulancias del Cantábrico, agrupadas en la UTE TSNUX, prestan el servicio.
La Asociación de Pacientes e Usuarios del CHUS y el Comité de Empresa de la concesionaria del transporte sanitario en el área Santiago-Barbanza han lanzado un duro comunicado reclamando la “desprivatización” del servicio y su integración plena en el Sergas. Ambas entidades denuncian que las actuales condiciones “ponen en riesgo la calidad y la equidad de la atención” sanitaria en una de las áreas más extensas y dispersas de Galicia.
CRÍTICAS DE USUARIOS Y COMITÉ
El comunicado conjunto, difundido este martes, exige que se dote al sistema de más medios humanos y materiales para garantizar su correcto funcionamiento. Las asociaciones llaman además a pacientes y familiares a denunciar las carencias que sufran durante los traslados y hospitalizaciones, “ya que solo la presión colectiva permitirá mejorar las condiciones de atención”.
Desde septiembre de 2024, el servicio de transporte sanitario en el área de Santiago-Barbanza está gestionado por la UTE TSNUX, conformada por Ambulancias Casablanca Santiago, S.L. y Servicios Sanitarios del Cantábrico, S.L. La adjudicación, recuerdan, se realizó sobre una base de 45 ambulancias, una cifra que consideran claramente insuficiente para cubrir los 4.871 kilómetros cuadrados de un área que da servicio a más de 443.000 habitantes de 45 municipios.
Según las entidades firmantes, el modelo privatizado “drena recursos públicos” hacia la obtención de beneficios empresariales en lugar de destinarlos a la mejora asistencial. Señalan que esta situación “es éticamente inaceptable” para un servicio esencial de salud pública.
FALTA DE AMBULANCIAS EN UN CONTEXTO DE SATURACIÓN
Los representantes sindicales aseguran que faltan al menos 10 unidades más de ambulancia —una para el hospital, ocho en ruta y otra para atención psiquiátrica— para garantizar condiciones de seguridad y respuesta adecuadas. En la actualidad, el CHUS dispone únicamente de dos ambulancias tipo A1 con camilla, que en muchas ocasiones circulan con un solo conductor, lo que compromete tanto la atención como la seguridad de pacientes y trabajadores.
El personal vincula esta carencia con los colapsos registrados los pasados 9 y 12 de enero, cuando hubo demoras en la liberación de camas hospitalarias ya asignadas para altas. La falta de transporte suficiente habría provocado retrasos en los traslados de pacientes, generando presión añadida sobre los servicios de urgencias.
Según el comunicado, esa precariedad “forma parte de las causas estructurales” que explican el colapso en urgencias y la vulneración de derechos fundamentales de los pacientes, algunos de los cuales aguardan atención en pasillos ante la falta de espacio disponible.
DESPRIVATIZACIÓN
Tanto los pacientes como los trabajadores reclaman que todo el personal subrogado sea integrado como personal del Sergas, para acabar con la dualidad entre trabajadores públicos y empleados de empresas concesionarias. Argumentan que un modelo de gestión directa garantizaría “igualdad retributiva y estabilidad”, además de una atención más eficiente.
No se trata de una denuncia nueva ni exclusiva de esta área sanitaria, pues en los últimos años se han sucedido los conflictos entre las concesionarias de los servicios tanto urgentes como no urgentes, con el ejemplo más claro de Ambulancias do Atlántico, empresa que tuvo que ser intervenida por la Xunta de Galicia.
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