Un acusado de entrar en la casa de su expareja a la que tenía prohibido acercarse: "Fue con su beneplácito"
Fiscalía pide para él más de un año de prisión y la acusación particular más de dos, mientras la defensa solicita su absolución
El hombre acusado de violación de morada y quebrantamiento de condena en A Coruña, en relación a una causa procedente de Violencia sobre la Mujer, ha reconocido haber entrado en el domicilio de la denunciante, pero con el "beneplácito" de ella. "Fue ignorancia por mi parte y exceso de confianza", ha añadido tras declararse inocente de los hechos que se le imputan.
"Me dio su conformidad a través de una tercera persona, una intermediaria", ha manifestado en alusión a una amiga en común, en la segunda sesión del juicio que se celebra con Tribunal de Jurado en la Audiencia Provincial coruñesa. Ha sido en contraposición a lo declarado este martes por la afectada quien aseguró en Sala que no le había dado "autorización de ningún tipo para que entrase en el piso".
"No lo niego, no lo he negado en ningún momento", ha insistido respecto al allanamiento. "Yo tenía llaves del portal y de la vivienda, fui para recoger enseres personales de la niña", ha explicado el encausado tras relatar que la menor estaba pasando con él las vacaciones que le correspondían y necesitaba ropa de abrigo.
"En mi ignorancia, siempre pensé que si ella no estaba presente podía incumplir la norma de acercarme al domicilio", ha reiterado. "Fue una especie de encerrona", ha apostillado.
En esta jornada también ha declarado una perito que realizó un informe sobre la valoración física y psíquica de la mujer en el momento del allanamiento en base a la revisión de la historia clínica que figura en el Sergas. "Presentó un cuadro de ansiedad en un período de un mes", ha concretado para especificar que posteriormente "no existió derivación a psiquiatría ni agravamiento mayor" de su estado mental.
HECHOS
Según el escrito fiscal, el procesado tuvo una relación sentimental con la mujer, pero en febrero de 2020 se acordó judicialmente conceder una orden de protección a favor de ella, que le imponía a él la prohibición de comunicarse con la expareja y acercarse a menos de 300 metros de ella o de su domicilio.
Sin embargo, añade que en julio de 2020 el hombre acudió al portal del edificio en el que residía la presunta víctima, en A Coruña, encontrándose con ella y con la hija. Además, uno de los días pasó varias veces andando y en coche, hechos que se repitieron en agosto. Asimismo, uno de los días accedió al piso de la mujer sin el permiso de esta.
"El acusado cometió los hechos con sus plenas facultades volitivas y con sus plenas facultades intelectivas", remarca el Ministerio Público por lo que pide imponer la pena de un año, tres meses y un día de prisión y el pago de una indemnización de 600 euros. La acusación particular eleva esta condena a más de dos años de cárcel.
Por su parte, la letrada de la defensa reclama para el encausado la libre absolución. Subsidiariamente, en caso de que fuese declarado culpable de alguno de los delitos que se le imputan, ha solicitado que se le apliquen las atenuantes de error de prohibición, dilaciones indebidas y reconomiento de los hechos, con la consiguiente rebaja de las penas a imponer.
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