Tiroteo en Agra do Orzán entre dos pisos por una disputa entre vecinos
El hombre que se atrincheró en la vivienda está investigado, pero no detenido, tras unos hechos en los que empleó un arma de aire comprimido para efectuar los disparos.
Las desavenencias con un vecino están en el origen del incidente registrado el sábado en A Coruña, cuando un hombre efectuó varios disparos desde su vivienda hacia otro inmueble en el Agra do Orzán y se encerró después en su domicilio durante unas cuatro horas. El suceso generó gran alarma en la zona, al creerse inicialmente que se trataba de un tiroteo con arma de fuego real.
Fuentes de la Policía Nacional señalan que el hombre está en situación de investigado, pero no detenido, después de que se le tomase declaración, al igual que a otra persona implicada en la discusión vecinal, y de remitir las diligencias al juzgado competente. Los agentes comprobaron más tarde que el arma empleada era una pistola de aire comprimido, aunque en un primer momento actuaron como si fuese un arma de fuego convencional por seguridad.
OPERATIVO EN LA ZONA
Según explican estas mismas fuentes, el investigado realizó disparos hacia otro edificio “por unas desavenencias con otro vecino”, lo que llevó a los vecinos a llamar de inmediato al 091 al escuchar el ruido de los impactos. La Policía Nacional acordonó la zona y estableció un perímetro de seguridad, mientras los efectivos especializados valoraban la situación y trataban de identificar el tipo de arma utilizada.
Hasta el lugar se desplazaron unidades de la Policía Nacional, incluida la presencia de grupos especiales y negociadores, así como patrullas de la Policía Local, siguiendo el protocolo para incidentes con una persona atrincherada y presuntamente armada. El operativo se mantuvo activo hasta que el hombre accedió finalmente a deponer su actitud y abandonar su encierro, sin que se produjeran heridos ni daños personales.
INVESTIGADO, PERO NO DETENIDO
Tras entregarse, el hombre prestó declaración al día siguiente en dependencias policiales y quedó en calidad de investigado no detenido, a la espera de lo que determine el juzgado en función del atestado y de las declaraciones recabadas. Las primeras pesquisas apuntan a que, pese al fuerte sobresalto vecinal, no se usó arma de fuego, sino un dispositivo de aire comprimido que sí dejó marcas visibles en la fachada del edificio hacia el que se efectuaron los disparos.
Los vecinos del Agra do Orzán vivieron horas de tensión, con calles cortadas y un notable despliegue policial que reaviva el debate sobre la tenencia y el uso de armas simuladas o de aire comprimido en entornos urbanos densamente poblados. Por el momento, la investigación continúa abierta y no se descartan nuevas diligencias para esclarecer completamente lo ocurrido y depurar posibles responsabilidades.
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