El caudal del Miño en Lugo, desbordado en algunos puntos, activa la fase de prealerta por crecida
El Centro de Control de Cuenca de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil ha informado este martes al Ayuntamiento de Lugo de la activación de la fase de prealerta ante la posible crecida del río Miño a su paso por la ciudad de Lugo.
El Centro de Control de Cuenca de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil ha comunicado este martes al Concello de Lugo la activación de la fase de prealerta por la posible crecida del río Miño a su paso por la ciudad muralla. Los datos del Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) de la estación N001 confirman que los niveles han superado el umbral naranja, con previsiones de empeoramiento en las próximas horas.
En varios puntos del entorno ya se constata el desbordamiento habitual del cauce, como en el Muíño de Olga, actualmente en obras para transformarse en centro de interpretación fluvial de la USC, donde los operarios aceleran la retirada de maquinaria y enseres ante el avance del agua. El temporal persistente agrava la situación en toda la cuenca, con múltiples incidencias en los municipios ribereños.
PASEO CERRADO
Desde el Área de Transición Ecológica del Ayuntamiento lucense, se ha decretado la prohibición de peatones en el tramo del Paseo del Miño entre el Balneario y el restaurante O Muíño, debido al notable aumento del caudal y los riesgos asociados. Las autoridades insisten en que la ciudadanía evite las zonas inundables y no asuma riesgos cerca de los ríos, priorizando la seguridad personal ante cualquier desplazamiento innecesario.
La alerta no se limita a Lugo, ya que el desbordamiento afecta a varios concellos por los que discurre el Miño. El Club Fluvial de Begonte figura entre los equipamientos más perjudicados, mientras numerosas carreteras locales permanecen cortadas por acumulación de agua en lugares como Guitiriz, Cospeito, Vilalba o Xermade, entre otros núcleos rurales que sufren las consecuencias del temporal prolongado.
PROBLEMAS EN LA TERRA CHÁ
La Confederación mantiene un seguimiento continuo de la evolución hidrológica, mientras Protección Civil y los servicios municipales preparan dispositivos de emergencia ante un posible agravamiento. Los cortes de vías secundarias y las inundaciones puntuales obligan a reorganizar rutas alternativas y refuerzan las labores preventivas en las zonas más vulnerables de la comarca de Terra Chá.
La situación refleja la fragilidad de estos territorios frente a fenómenos meteorológicos adversos, que en los últimos años han multiplicado los desbordamientos en la cuenca del Miño. Tanto el Concello como la Subdelegación del Gobierno piden prudencia máxima a la población y desaconsejan acercarse a cauces o puentes en las próximas horas.
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