La Xunta se lava las manos con la huelga de autobuses en A Coruña, con "portazo" de la patronal al acuerdo
Cuestionado por este conflicto que afecta a miles de viajeros, incluidos estudiantes afectados por una huelga que ha puesto en jaque el servicio de autobuses escolares, el mandatario subrayó que este es "un conflicto entre la patronal del transporte y sus trabajadores". "La Xunta ofreció el Consello de Relacións Laborais como instrumento mediador; los que tienen que ponerse de acuerdo son ellos", despachó Rueda, al tiempo que reiteró, como ya hizo la semana pasada, que se debe "cumplir la ley" en relación a los servicios mínimos establecidos por el Gobierno de Galicia, pues "deben ser respetados y en muchos casos no se estaban respetando". El titular del Gobierno gallego, Alfonso Rueda, comparece ante los medios tras el Consello de la Xunta."Un conflicto entre una empresa y sus trabajadores no se puede solucionar interviniendo una administración si lo que se pretende de esa administración es que ponga el dinero que le están reclamando a sus empresas", infirió Rueda, que volvió a recalcar que desde la Xunta se mostrarán "inflexibles en la exigencia del cumplimiento de la normativa, pero no podemos sustituir el papel de ninguna de las dos partes". Contra la gestión de la administración gallega también tuvo palabra Ernesto López la pasada semana, considerando que el Gobierno de Galicia estaba haciendo "lo que un mal portero de fútbol".
Este lunes estaban llamados a sentarse a negociar en el Consello Galego de Relacións Laborais la patronal del sector del transporte de viajeros por carretera de la provincia de A Coruña con los sindicatos CIG, UGT y CC.OO., que abanderan las movilizaciones desde diciembre en pro de desbloquear un convenio caducado desde hace ya cuatro años y sometidos a continuos bloqueos en el proceso de diálogo. La de hoy prometía ser una reunión decisiva, pero se ha resuelto acercando el conflicto todavía más a una huelga indefinida que la Xunta de Galicia no parece preocupada por evitar.
SIN ACUERDO Y CON DISTANCIA
El encuentro ha estado marcado por las evidentes distancias que existen entre las partes, pese a la amenaza de que el próximo 2 de febrero, y después de diez jornadas de huelga en la que los usuarios han sufrido los paros en los autobuses -llegando, incluso, a reunir firmas contra la patronal-, la huelga pasará a ser indefinida.
"No hay ningún avance, se quedó todo en preliminares, la patronal se vuelve a levantar de la mesa alegando las mismas disculpas que cuando se levantó la otra vez, es un portazo a la negociación, al presidente de la Xunta y a los usuarios y usuarias", lamenta Ernesto López, representante de CIG-Transportes, que la semana pasada, en conversación con Galiciapress, no dudó en criticar la postura de los empresarios, encabezados por Raúl López, presidente de Monbus, al que calificó de "mafioso y gánster".
"Raúl López es un mafioso y un gánster con el 51% de la mesa. Y cuando tienes que hablar con el máximo exponente del sector, negociamos con un señor que se cree que estos es el salvaje Oeste y va con la pistola en el cinturón", declararon entonces desde la CIG, que no estará muy contenta con el resultado de la mediación tras no acercar posturas y tras concluir sin otra fecha para un nuevo encuentro.
Así las cosas, el sindicato gallego cree que los empresarios vuelven a hacer gala de una posición "irresponsable" por poner sobre la mesa "unos presuntos actos vandálicos de los que no aporta prueba ni hechos concretos", excusa empleada por la patronal para levantarse de la mesa.
"TIENEN QUE PONERSE DE ACUERDO ELLOS"
Mientras todo esto tenía lugar, el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, compareció ante los medios tras la celebración del Consello da Xunta. Cuestionado por este conflicto que afecta a miles de viajeros, incluidos estudiantes afectados por una huelga que ha puesto en jaque el servicio de autobuses escolares, el mandatario subrayó que este es "un conflicto entre la patronal del transporte y sus trabajadores".
"La Xunta ofreció el Consello de Relacións Laborais como instrumento mediador; los que tienen que ponerse de acuerdo son ellos", despachó Rueda, al tiempo que reiteró, como ya hizo la semana pasada, que se debe "cumplir la ley" en relación a los servicios mínimos establecidos por el Gobierno de Galicia, pues "deben ser respetados y en muchos casos no se estaban respetando".
"Un conflicto entre una empresa y sus trabajadores no se puede solucionar interviniendo una administración si lo que se pretende de esa administración es que ponga el dinero que le están reclamando a sus empresas", infirió Rueda, que volvió a recalcar que desde la Xunta se mostrarán "inflexibles en la exigencia del cumplimiento de la normativa, pero no podemos sustituir el papel de ninguna de las dos partes".
Contra la gestión de la administración gallega también tuvo palabra Ernesto López la pasada semana, considerando que el Gobierno de Galicia estaba haciendo "lo que un mal portero de fútbol". "Son el portero de fútbol malo, al que le tiran un balón y hace la estatua. Ellos no hacen nada por parar el balón. Si lo intenta parar y no lo para, bueno, pero es que se están quedando quietos y eso es inaceptable y los convierte en los máximos culpables", criticó López, al tiempo que enfatizaba que "la titular de las líneas" es la propia Xunta.
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