Lugo cierra su cinturón verde y conecta los paseos fluviales del Rato y del Miño
La conexión entre el Rato y el Miño es ya una realidad en Lugo tras la visita institucional realizada este jueves por el alcalde, Miguel Fernández, y el presidente de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil (CHMS), José Antonio Quiroga. El nuevo tramo, de unos 500 metros, ha sido recepcionado por el Ayuntamiento y permite dar continuidad a dos recorridos clave del cinturón verde lucense.
La actuación se ha llevado a cabo en una zona inundable del río, lo que condicionó tanto el diseño como la ejecución de las obras. Los trabajos arrancaron en octubre y se vieron interrumpidos durante dos meses por los temporales que afectaron a Galicia, dejando el terreno impracticable.
El proyecto responde a una demanda vecinal histórica, ya que la desconexión entre ambos paseos limitaba el uso continuo de este corredor natural. Con la nueva senda, se mejora la movilidad peatonal y ciclista en un entorno de alto valor ambiental.
Un corredor verde más conectado
Las obras han consistido en la adecuación integral del camino, incluyendo la nivelación del terreno y la creación de un sendero de dos metros de ancho con pavimento estable. Esta intervención permite garantizar la accesibilidad y seguridad de los usuarios incluso en condiciones meteorológicas adversas.
Además, se han incorporado elementos de mobiliario urbano como bancos y papeleras, junto con bordes de granito y sistemas de drenaje que buscan preservar la durabilidad de la infraestructura en una zona especialmente sensible a las crecidas del río.
El alumbrado también ha sido renovado con la instalación de 17 luminarias LED, que mejoran la visibilidad y la seguridad sin comprometer el entorno natural, en línea con las políticas de eficiencia energética impulsadas en Galicia en los últimos años.
Recuperación ambiental del entorno
Uno de los aspectos más destacados de la intervención ha sido la restauración ecológica del área. Se ha eliminado vegetación deteriorada y se han plantado especies autóctonas como robles, fresnos, avellanos y abedules, reforzando la biodiversidad local.
También se ha procedido a la siembra de césped y creación de refugios para fauna, contribuyendo a la regeneración del ecosistema fluvial. Este tipo de actuaciones se enmarca en una tendencia creciente en Galicia de combinar infraestructuras verdes con conservación ambiental.
Aunque las obras están prácticamente finalizadas, queda pendiente el crecimiento de la hierba en algunos tramos, afectado por la falta de lluvias en las últimas semanas, una situación que también se ha dejado notar en otros puntos de la comunidad.
Un modelo de ciudad sostenible
Durante la visita, el alcalde destacó que esta actuación representa más que una simple infraestructura, subrayando el modelo de ciudad verde que Lugo quiere consolidar. La iniciativa se integra dentro de una estrategia más amplia de recuperación de espacios naturales urbanos.
Por su parte, desde la CHMS se puso en valor la importancia de esta intervención como parte de un corredor de más de 12 kilómetros, que conecta diferentes áreas naturales de la ciudad y fomenta tanto el ocio como la movilidad sostenible.
El proyecto es fruto de un convenio de colaboración institucional entre el Ayuntamiento y la Confederación, una fórmula que se ha repetido en otros puntos de Galicia para impulsar actuaciones similares en entornos fluviales.
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