La salida de Fran Beltrán rumbo al Girona FC marca un punto de inflexión en el proyecto del Celta y reabre el eterno debate sobre la necesidad de reforzar el centro del campo en Balaídos con fichajes o seguir confiando en la cantera gallega vuelve a cobrar protagonismo. La salida de Beltrán supone también un impulso para un joven del filial que ya ha tenido minutos en Primera División, otro Hugo, Burcio.