Galicia cuenta por primera vez con menos de 5.000 granjas que realizan entregas de leche. El sector, envejecido, no encuentra relevo generacional, las explotaciones menguan y el mercado sigue demandando leche, en un momento en el que el precio se sostiene. El ganadero Carlos Dablanca, miembro de la Junta Directiva de Agromuralla, explica a Galiciapress las claves de este problema, donde falta una mano de obra que se suple en muchos casos con tecnología, no siempre asumible para los bolsillos del sector primario.