Aunque el mediapunta tiene esperanzas de regresar, el club celeste ni tiene prisa ni tiene fichas libres.
El ex del Celta de Vigo vive un año para olvidar en el último clasificado de la Premier League.
El madrileño, la gran venta del Celta este verano, no tiene la titularidad garantizada en los Wolves, que pelean por no descender.