La Xunta firma la medida solicitada por el Ayuntamiento tras meses de peleas democráticas. Las consecuencias en otros lugares apunta a una moderación del precio de la vivienda pero también a una reducción de la oferta.
Goretti Sanmartín carga contra el Ejecutivo autonómico y dice que "si la Xunta quisiera" esa declaración "ya podía estar en marcha".