Carlos Costa (PPdeG), alcalde de Campo Lameiro: “Declarar a Escotet 'Persona non grata' es un acto de rebeldía y dignidad”

|

El principio del fin para muchos pueblos del rural gallego llega de forma gradual y casi imperceptible. No es el caso de Campo Lameiro, al que le notificaron su condena prácticamente de la noche a la mañana que se quedaban sin un servicio esencial como el acceso a una entidad bancaria.


La decisión de Abanca de cerrar la única sucursal bancaria de este municipio pontevedrés de cerca de 1.800 habitantes y con una población muy envejecida ha provocado todo un terremoto político y social, poniendo a la localidad en pie de guerra contra un gran banco y contra su presidente, Juan Carlos Escotet.


Galiciapress entrevista por este caso al alcalde de Campo Lameiro, el popular Carlos Costa, cabeza visible de este David contra Goliat en la víspera de la manifestación que se celebrará en el concello, impulsada desde el Gobierno local, que a su vez amenaza con nombrar a Escotet 'Persona non grata' si el banco no depone sus intenciones de cerrar la oficina de la que dependen los vecinos y la vida económica de la localidad. 


Carlos costa campo lameiro

Carlos Costa | Foto: Xunta.gal


Este viernes tendrá lugar en Campo Lameiro una protesta contra el cierre de oficinas bancarias de Abanca y declarará 'Persona non grata' al presidente de la entidad, Juan Carlos Escotet. ¿Cómo se llega la este extremo? ¿En qué situación queda el municipio sin este servicio?


Pues se llega por la decisión unilateral, injustificada y arbitraria de la Dirección de Abanca de cerrar la única oficina bancaria de la que disponemos en Campo Lameiro. Quedamos abandonados y sin servicios bancarios. Mucha gente mayor (más del 50% de la población de 1.800 habitantes supera los 60 años de edad) es víctima de la brecha tecnológica y no se defiende con un cajero, y menos aún con la banca electrónica.


La gente está acostumbrada a cobrar puntualmente por “ventanilla” sus modestas pensiones y hacer sus compras en el pueblo, en la farmacia, en el súper, ir a la peluquería, comprar algo de ropa o calzado... Ahora tendrán que pagar un taxi, que antes era de recorrido pequeño de la aldea al centro (7-10 euros, aproximadamente) hasta lugares tan distantes como Moraña (a unos 10 km y sin transporte público), Cerdedo o mismo Pontevedra (a 20 km) con gastos superiores a 20 o 30 euros para poder sacar sus paupérrimas pensiones. Lo lógico es que también hagan allí sus compras y se rompa el círculo económico existente del que se beneficiaban muchas familias del pueblo a través de sus negocios de pequeños autónomos y de subsistencia económica.


Declarar a Escotet 'Persona non grata' es un acto de rebeldía y de dignidad de todo un pueblo que confió en él cuando pidió que se mantuviesen los ahorros en Abanca, cuando se hizo con las cajas gallegas, y ahora que tiene grandes beneficios los dejan tirados en plena crisis de la Covid-19.


¿Qué explicaciones les trasladaron desde Abanca para mantener su negativa a que siga operando la sucursal en el municipio?


Explicaciones totalmente insatisfactorias y sin base real. Hablan de cuestiones puramente economicistas olvidando el importante contenido social que las cajas y la banca tenían para Galicia faltando así Escotet a su palabra de querer ser el banco de los gallegos. Ahora que nos tenía bien agarrados, cierra oficinas en Galicia y abre otras en grandes ciudades de España e incluso en el extranjero.


¿Qué movimientos se dieron hasta la fecha para evitar el cierre de la sucursal? ¿Cómo fue el dialogo con Abanca o la Xunta de Galicia en este sentido?


Desde el primer momento respondemos todos a una desde la Corporación Municipal y desde la sociedad civil. Convocamos Junta de Portavoces, Pleno Extraordinario, reunión con los comerciantes, hicimos pancartas reivindicativas, extendimos el conflicto mediáticamente todo lo que modestamente pudimos para evidenciar este atentado contra nuestro modo de vida y el modo de vida de la gente del rural de una manera injusta, ya que Abanca incluso tiene oficina en propiedad y uno o dos empleados que, suponemos, no será un gasto excesivo para el gran banco que pretende ser.

Ahora que nos tenía bien agarrados, cierra oficinas en Galicia y abre otras en grandes ciudades de España e incluso en el extranjero


El diálogo con Abanca fue más bien un monólogo. Dos responsables de área nos lo comunicaron y punto. Esgrimieron unas razones de carácter operacional y económico ridículas e irreales y nos dijeron que era una decisión tomada irreversible de las altas jerarquías y que no sería la última oficina en cerrar. Acordamos un decálogo reivindicativo en el Pleno Extraordinario y le remitimos una carta a la Dirección de Abanca y a Juan Carlos Escotet.


También a la Xunta para que tomase nota de lo que estaba pasando y le transmitiese al Gobierno del Estado los problemas que este tipo de decisiones ocasionan a la Galicia rural.


"LOS CAJEROS NO SON UNA OPCIÓN"

Esta decisión de Abanca es, si cabe, más controvertida si tenemos en cuenta el pasado de la entidad bancaria, que nació por la fusión de las antiguas cajas de ahorros y envuelta en una gran polémica tanto por las comisiones abusivas que cobra a sus clientes como por el cierre de sucursales mientras sus cuentas reflejan pingües beneficios. ¿Cree que la Xunta debería tener más mano dura con la entidad a la vista de estos hechos?


No sé sí las competencias son de la Xunta, del Gobierno Central, de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia o del Banco de España, pero lo que está claro es que hay que legislar y actuar a través de los órganos reguladores para que no se den situaciones de este tipo que provocan desprotección de los pequeños ayuntamientos y de los ciudadanos que vivimos en el rural y que tenemos los mismos derechos que los de las grandes ciudades, amparados por las leyes y la Constitución.


Crespones negros en protesta contra el cierre de la sucursal bancaria en Campo Lameiro

Protestas contra el cierre de la entidad bancaria en Campo Lameiro | Foto: EP


Desde Correos señalaron recientemente el plan de poner en marcha cajeros automáticos en varios municipios gallegos en una situación similar a la de Campo Lameiro. ¿Es esta una alternativa para el municipio? ¿Qué opciones manejan?


No conocemos nada al respeto, pero los cajeros no son la solución para las personas mayores que no se defienden con ellos ni con la banca electrónica. Imposible. Correos está también en un proceso de reestructuración en el rural gallego reduciendo horarios, personal y frecuencia de atención al público que no sé sí podría asumir la operativa bancaria. Nosotros estamos estudiando otras posibilidades, pero en el mes de agosto, cogiéndonos desprevenidos, es muy complicado reaccionar. Desde luego nosotros no nos daremos por vencidos y removeremos Roma con Santiago para buscar una solución.


CAMPO LAMEIRO Y FUENTEOVEJUNA

Llama la atención que la medida disfruta del respaldo de todos los grupos municipales. Es, a todas luces, un movimiento que va más allá de los colores políticos. ¿Qué le trasladaron los representantes de las otras fuerzas de la localidad en este tiempo?


Este es un problema de todos que va más allá de cualquier posición ideológica o política. Están cerrando oficinas en ayuntamientos gobernados por el PPdeG, el PSdeG-PSOE, el BNG, independientes… de cualquier color político. Aquí se trata de defender a nuestro pueblo de una grave agresión sin precedentes en nuestra reciente historia democrática y juntos vamos a afrontar el problema, con consenso y unidad de acción. Es también una lección que estamos dando a nivel de toda España y en los programas de televisión de canales nacionales les llama mucho la atención, pero en Campo Lameiro como en Fuenteovejuna: ¡Todos a una!


Sin entidad bancaria, un municipio rural y demograficamente castigado como Campo Lameiro tendrá aún más difícil fijar población. ¿Es la falta de servicios la puntilla para el rural gallego?


Desde luego que nos ponen las cosas más difíciles. Todo el mundo se llena la boca diciendo que hay que apostar por el rural gallego y frenar la despoblación. Claro está que si nos retiran los servicios principales la gente tendrá que ir buscando un lugar para vivir donde le sea más fácil. 



Sí eliminan servicios, disminuyen las frecuencias del transporte público, correos, no acaban de llegar las autopistas de la comunicación e internet, etc. resulta todo más complicado, claro. Pero los que vivimos en el rural tenemos una convicción, un espíritu de lucha y de sacrificio que nos hace defender nuestro estilo de vida y lo seguiremos haciendo, pese a quien le pese por muy presidente de un gran banco que uno sea.


Por otro lado, además de Campo Lameiro, otros municipios como Forcarei o Moaña sufrirán el cierre de sucursales. ¿Habló con los gobiernos de otros municipios? ¿Valoran una alianza de ayuntamientos afectados para presionar a la entidad?


Sí, hay muchos más… Cerdedo-Cotobade, Marín, Vilagarcía, Poio y los que, por desgracia, vendrán. No es un problema aislado de Campo Lameiro. Nosotros somos unos perjudicados más, pero lo que quizás no esperaban es que nos rebelásemos contra una situación en la que resignarse sería lo habitual, pero nosotros pensamos que la resignación es el suicidio colectivo de los pueblos y no estamos dispuestos a que Campo Lameiro muera. Así que, este viernes vamos a salir todos en manifestación. Esto no hizo más que empezar.


relacionada Los comerciantes de Campo Lameiro colocan crespones negros contra el cierre de la oficina bancaria
relacionada Más municipios contra Abanca y su cierre de oficinas: Forcarei pide "igualdad de oportunidades" para el rural
relacionada Protesta para declarar 'persona non grata' a Escotet en Campo Lameiro por el cierre de sucursales de Abanca

Sin comentarios

Escribe tu comentario




He leído y acepto la política de privacidad

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Este periódico fue seleccionado por Google News Initiative para su Journalism Emergency Relief Fund

Galiciapress
Plaza de Quintana, 3 15704 Santiago de Compostela
Tlf (34)678803735

redaccion@galiciapress.es o direccion@galiciapress.es
RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS. EDITADO POR POMBA PRESS,S.L.
Aviso legal Cookies Consejo editorial Publicidad
Powered by Bigpress
CLABE