El mundo de la moda llora la muerte de Valentino, el hombre que vistió a Jackie Kennedy o Audrey Hepburn
A los 93 años fallece el “último emperador” de la alta costura, dejando un legado imborrable con su famoso ‘rojo Valentino’ y clientas de la talla de Jackie Kennedy y Julia Roberts
El mundo de la moda está de luto. Valentino Garavani, el diseñador italiano que convirtió el rojo en un símbolo universal de elegancia y sofisticación, falleció este lunes en Roma a los 93 años. Con una carrera de 45 años al frente de su icónica casa de moda, Valentino no solo dejó un imperio con su nombre, sino también un legado imborrable que trasciende generaciones.
Nacido el 11 de mayo de 1932 en Voghera, Lombardía, Valentino mostró desde muy pequeño su pasión por la moda. Con el apoyo de su familia, se trasladó a Milán a los 14 años para estudiar en la Escuela del Arte del Figurín, y más tarde completó su formación en París, trabajando como figurinista en los talleres de Jean Dessé y posteriormente con Guy Laroche, dos de los grandes de la alta costura de la época.
En 1960, Valentino se estableció en Roma, en plena época de la 'Dolce Vita', y rápidamente comenzó a codearse con las grandes estrellas del cine y la alta sociedad, como Elizabeth Taylor, Audrey Hepburn y Grace Kelly, que visitaban su taller para descubrir sus diseños. Su primera colección en Florencia en 1962 recibió un gran reconocimiento, pero fue en 1968 cuando alcanzó fama mundial al diseñar el vestido de boda de Jackie Kennedy con Aristóteles Onassis, consolidando el icónico ‘rojo Valentino’, su color fetiche, brillante y elegante, que se convertiría en un sello indeleble de su marca.
Valentino no solo revolucionó la alta costura, sino que también se adelantó a su tiempo. En los años ochenta, fue el primer diseñador que lanzó una línea de ropa vaquera, y obtuvo el reconocimiento oficial de Italia: en 1985 fue nombrado Gran Oficial de la Orden del Mérito de la República Italiana y un año después Caballero de la República.
Su trayectoria estuvo marcada por un tándem profesional y sentimental con Giancarlo Giammetti, con quien compartió décadas de trabajo y amistad, y que lo acompañó en los momentos clave de su carrera. Juntos, lograron consolidar la marca Valentino, superar crisis económicas y hacer de la firma un referente internacional.
Entre sus clientas y musas se cuentan nombres como Julia Roberts, Jessica Lange, Máxima de Holanda, Magdalena de Suecia, Anne Hathaway, Olivia Palermo, Gwyneth Paltrow o Naty Abascal, muchas de las cuales eligieron sus diseños para momentos históricos: alfombras rojas, ceremonias de premios o bodas. Su vestuario ha sido protagonista en Óscars y galas, y sus trajes de novia se convirtieron en leyenda.
Valentino siempre se mantuvo cercano a la moda, incluso después de retirarse oficialmente en 2007. Su último desfile de alta costura, celebrado en París en enero de 2008, cerró su carrera con todas las modelos vestidas de rojo Valentino, una ceremonia que emocionó a la audiencia y marcó el fin de una era. En 2009, fue bautizado como “el último emperador” gracias al documental Valentino: The Last Emperor, que mostraba su vida personal y profesional.
Su amor por España también fue notable. Recibió el premio Aguja de Oro en 2004 y mantuvo vínculos estrechos con la ópera y la alta costura española, participando en colaboraciones incluso después de su retiro. En 2016, contribuyó al vestuario de La Traviata en la Ópera de Roma, dirigida por Sofia Coppola, demostrando que, aunque retirado, seguía influenciando la moda y el vestuario de prestigio.
Valentino deja un legado que supera la moda: el ‘rojo Valentino’ permanecerá como un símbolo de sofisticación y glamour, recordando al mundo que solo los grandes creadores pueden transformar un color en leyenda. Su marca continuará, pero la impronta de su creador, un hombre que dedicó su vida a vestir a las estrellas y a elevar la elegancia a su máxima expresión, permanecerá imborrable.
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