Pintadas en la cripta del Monasterio de Carboeiro: el vandalismo amenaza una joya románica de mil años
Marcas anaranjadas y dibujos ajenos al bien dañan la inscripción fundacional medieval del cenobio de Silleda, uno de los monumentos más singulares del patrimonio gallego
El Mosteiro de San Lourenzo de Carboeiro, en el municipio pontevedrés de Silleda, ha sido víctima de un acto vandálico que ha dejado marcas en uno de sus elementos más valiosos. El personal que atiende el monasterio detectó los daños a finales de la pasada semana: sobre la superficie pétrea de la inscripción fundacional del exterior de la cripta se aprecian marcas realizadas con material blando de color anaranjado, además de dibujos ajenos al bien que dificultan su lectura y afectan negativamente a su conservación.
El Ayuntamiento de Silleda comunicó de inmediato los hechos a la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural de la Xunta, adjuntando documentación fotográfica de los daños. En ese mismo escrito, el gobierno local solicitó que una inspección técnica visite el conjunto monumental para evaluar el alcance de los desperfectos y determinar el protocolo de limpieza o restauración más adecuado, con el objetivo de eliminar las marcas sin comprometer la integridad de la piedra ni la legibilidad de la inscripción medieval.
Un patrimonio milenario bajo amenaza
El Monasterio de Carboeiro, fundado en el siglo X y cuya iglesia data de 1171, es considerado una de las grandes joyas del arte románico de transición gallego. Fue declarado Monumento Nacional en 1931, ostentando así una de las declaraciones patrimoniales más antiguas de Galicia. Diversos especialistas han atribuido su diseño al Maestro Mateo, el mismo que trabajó en el Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de Compostela, lo que subraya la excepcional relevancia histórica y artística del conjunto.
El municipio también aprovechó la comunicación a Patrimonio para reiterar la urgencia de intervenir en el muro oeste del claustro, una zona que permanece vallada con acceso restringido por razones de seguridad desde hace tiempo y que aguarda las obras de reparación necesarias. La Xunta de Galicia, por su parte, no se ha pronunciado públicamente sobre los plazos previstos para la inspección técnica solicitada ni sobre ninguna de las dos actuaciones pendientes.
Ante lo ocurrido, el Ayuntamiento de Silleda ha lanzado un llamamiento a la ciudadanía y a quienes visitan el enclave para que extremen el respeto al patrimonio histórico, especialmente en un lugar de la singularidad y el simbolismo de Carboeiro.
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