El EuroCelta visitará el infierno griego del PAOK de Salónica persiguiendo su sueño europeo
Los celestes se medirán al conjunto heleno, a los que ya ganaron en Balaídos por 3-1.
Viejo conocido para el Celta de Vigo en el sorteo de la Europa League. Los olívicos se encontrarán en dieciseisavos de final al PAOK griego. El equipo de Salónica era, con el Lille, el rival que le podía caer a un Celta que terminó la liguilla en 16ª posición con 13 puntos, solo un punto más y un puesto más arriba que el PAOK, su inmediato perseguidor, al que ya tuvo el gusto de medirse, y ganar, en el regreso del EuroCelta a Balaídos.
VISITA AL TUMBA
La andadura del Celta por Europa arrancó esta temporada con una dura derrota en Stuttgart por 2-1 en un momento de la temporada especialmente delicado para los de Claudio Giráldez, que encadenaban empate tras empate sin saber lo que era ganar y mucho menos en casa. De hecho, la primera victoria liguera de los vigueses ante su público no llegó hasta el último partido del año, cuando derrotaron al Athletic Club por 2-0 el 14 de diciembre.
Sin embargo, es justo decir que en la Europa League Balaídos ha sido siempre un fortín, y todo arrancó en una gran jornada de fútbol ante el PAOK. Los griegos se adelantaron en el marcador superada la media hora de juego con gol de Giakoumakis, pero fue una falsa alarma en un partido que los gallegos dominaron de principio a fin, igualado Iago Aspas el choque al filo del descanso y, tras la reanudación, dando la ventaja Borja Iglesias y sellando los tres puntos Swedberg en el minuto 70.
La fiesta fue total en Vigo, que ha celebrado victorias ante Niza y Lille, claudicando solo ante el Bolonia. Los jugadores y el cuerpo técnico ya conocen al cuadro heleno, que tiene entre sus filas a dos viejos conocidos de La Liga como los exmallorquinistas Joan Sastre y Baba Abdoul Rahman, así como a algunas "viejas glorias" como Taison y Dejan Lovren, mezcladas entre promesas como Christos Zafeiris (recién llegado desde el Slavia de Praga) o Giannis Konstantelias, que ya ha llamado la atención de grandes clubes europeos.
Sin granes estrellas, el verdadero valor del PAOK es su estadio. Para los de Lucescu -ídolo absoluto en Salónica tras haber ganado dos ligas con los blanquinegros-, el Tumba, recinto del PAOK, es un jugador más por la presión y el ambiente infernal que se vive en las grandes noches de fútbol. El equipo del águila bicéfala no será el mismo rival como visitante que como local, un factor con el que tendrá que jugar el Celta, que primero viajará a Grecia para luego resolver el cruce en Balaídos, donde la afición tendrá la difícil tarea de igualar la atmósfera del infierno griego.
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