De La Coruña a A Coruña: el Dépor estudia un cambio de nombre que aún no está cerrado
El posible salto del Deportivo de La Coruña a Deportivo da Coruña avanza, pero todavía no hay anuncio oficial del club. Aunque varios medios lo dan por hecho, la entidad sigue analizando los trámites legales, de marca y societarios que exigiría un cambio de esta magnitud, y la decisión final depende exclusivamente de Juan Carlos Escotet, presidente y dueño del principal accionista, Abanca.
La información más reciente apunta a que el club quiere adaptar su denominación al topónimo oficial de la ciudad, A Coruña, y encajar ese paso en los actos de su 120 aniversario. Radio Galega avanzó en su programa A Penaltis que el Dépor pasaría a llamarse así a partir de mayo, y después otras informaciones periodísticas han reforzado esa posibilidad. Aun así, fuentes consultadas por distintos medios insisten en que el proceso sigue abierto y que no existe una certeza definitiva.
La consulta a los socios
En los últimos meses, el club preguntó a parte de sus abonados sobre la modificación del nombre institucional, de Real Club Deportivo de La Coruña a Real Club Deportivo da Coruña. También se incluyeron otras cuestiones vinculadas a la identidad del club, como un nuevo himno y una mascota. Lo que no ha trascendido es el resultado oficial de esa consulta, porque el Deportivo no lo ha hecho público, aunque sí se ha difundido la idea de que la respuesta fue mayoritariamente favorable al cambio.
La propuesta no nace ahora. La campaña impulsada por la iniciativa educativa Aquí tamén se fala, del IES Rafael Dieste, lleva tiempo defendiendo que el nombre del club debe ajustarse al topónimo legal de la ciudad, A Coruña. Para sus promotores, el cambio corrige una anomalía histórica entre la marca del club y el nombre oficial del municipio.
El peso de Escotet
Más allá del debate lingüístico o simbólico, la última palabra no está en la grada ni en la consulta social, sino en el despacho de Juan Carlos Escotet. El empresario venezolano-español, al frente de Abanca y del Deportivo, concentra el poder real sobre una decisión que afecta a la identidad institucional y a la estrategia de marca del club. Por eso, aunque la operación parece encaminada, el anuncio no puede darse por cerrado mientras no exista una confirmación formal de la entidad.
El debate encaja además en una conversación más amplia sobre la normalización del gallego en el deporte y en la vida pública. En A Coruña ya hubo movimientos similares, como la galleguización del nombre de la Tercera Ronda por parte del Concello, y el propio entorno deportivista ha ido sumando apoyos a la idea de recuperar el topónimo oficial. En ese contexto, el posible paso del Dépor tendría un fuerte valor simbólico para Galicia, aunque, por ahora, siga faltando la comunicación definitiva del club.
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