Trabajadores de Akwel Vigo tumban en referéndum el convenio firmado solo por CCOO: 118 votos contra 10
La plantilla de la auxiliar de automoción rechaza de forma contundente el acuerdo que el sindicato mayoritario cerró con la dirección el día antes de la consulta, sin cláusula de revisión salarial ni cobro de atrasos
La empresa de automoción Akwel Vigo, ubicada en el polígono de O Caramuxo, vive un nuevo episodio de tensión laboral. Apenas unos meses después de que un ERE extintivo dejara fuera de la plantilla a 89 personas, la negociación del convenio colectivo para 2026 ha acabado fracturando a la representación sindical y levantando una oleada de rechazo entre los trabajadores.
El pasado jueves, la dirección de la empresa y CCOO, que cuenta con mayoría en el comité con siete de sus trece representantes, firmaron el nuevo convenio colectivo. Lo hicieron sin el respaldo del resto de sindicatos con representación en la empresa: la CIG, con tres delegados, la USO, con dos, y UGT, con uno. Al día siguiente, la plantilla fue convocada a un referéndum impulsado por estas tres organizaciones para pronunciarse sobre el acuerdo. El resultado fue demoledor: de las 128 personas que participaron, sobre un total de 258, 118 votaron en contra y apenas 10 a favor.
La CIG-Industria había adelantado públicamente su rechazo al convenio el mismo jueves, un día antes de la consulta. Desde la central sindical denuncian que CCOO aprovechó su posición de fuerza en el comité para imponer un acuerdo que, a su juicio, no preserva el poder adquisitivo de los trabajadores y discrimina a determinadas categorías profesionales.
UN ACUERDO SIN REVISIÓN NI ATRASOS
El convenio establece una subida salarial del 3,1%, pero con un matiz relevante: en algunas categorías ese incremento se aplicará únicamente sobre el salario base, no sobre el conjunto de la retribución. Además, el texto no incluye ninguna cláusula de revisión ligada al IPC ni contempla el abono de atrasos por el período negociado.
Frente a ello, las secciones sindicales de CIG, USO y UGT organizaron asambleas informativas para explicar a la plantilla el contenido del acuerdo. Según denuncian, CCOO no participó en esas reuniones ni impulsó ninguna consulta alternativa entre los trabajadores para conocer su postura. La dirección de Akwel y CCOO no se han pronunciado públicamente sobre el resultado del referéndum ni sobre las acusaciones vertidas por el resto de organizaciones.
EL CONTEXTO: UN AÑO DIFÍCIL
La situación llega tras un ejercicio marcado por la incertidumbre en la auxiliar viguesa. La empresa había perdido un contrato clave con Stellantis relacionado con los sistemas de reducción catalítica selectiva, lo que derivó en un ERE que redujo la plantilla en 89 trabajadores. Ahora, el rechazo masivo al convenio en referéndum reabre el conflicto y deja en el aire la hoja de ruta de las negociaciones laborales en una empresa que sigue buscando su estabilidad productiva.
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