Bil Nsongo, el héroe camerunés que devolvió al Dépor al olimpo del fútbol español

De la cantera del Canon Yaoundé a convertirse en ídolo de Riazor en menos de dos temporadas: la historia de Bil Nsongo es la de un delantero que nadie esperaba y que terminó firmando el doblete del ascenso.


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Nsongo portada
Nsongo 

 

Bil Nsongo marcó el primer gol en el minuto 11 del partido en el José Zorrilla, tras una asistencia de Luismi Cruz, y cuando repitió antes del descanso, el miedo en el deportivismo desapareció por completo. 

 

 

Con ese doblete, el delantero camerunés pasó de ser un recurso del filial a convertirse en el símbolo de una generación. Su historia dentro del RC Deportivo de A Coruña resume, en apenas dos temporadas, la de un club entero en proceso de reconstrucción. 

 

Bil Dornol Nsongo Tonfack nació el 21 de septiembre de 2004 en Yaundé, Camerún. Mide 182 centímetros, pesa 70 kilogramos y ocupa la posición de delantero centro. Su nombre completo apenas se pronuncia en los ambientes futbolísticos; en A Coruña todo el mundo le llama simplemente Bil. 

 

Llegó al Deportivo el 16 de agosto de 2024 procedente del Canon Yaoundé, uno de los clubes más históricos del fútbol camerunés, con tan solo 19 años. Su valor de mercado actual, según Transfermarkt, ronda los 500.000 euros y se ha disparado esta temporada, que empezó en octubre con una valoración de unos 150.000.

 

 

 

Nsongo es un delantero con vocación de área pero con capacidad para presionar desde arriba. Uno de sus fuertes es su habilidad para buscar los huecos en la defensa rival, lo que le convierte en un atacante difícil de marcar en los metros finales. 

 

Físicamente potente para su edad, combina la verticalidad con una notable capacidad de remate de cabeza, como quedó demostrado en el primer gol del ascenso, donde cabeceó a la red un centro desde la banda izquierda en una difícil postura. Su perfil recuerda al del delantero clásico que vive del gol, aunque también tiene recursos para participar en la construcción del juego cuando el equipo lo requiere.   

 

La primera temporada de Nsongo en tierras gallegas fue discreta pero prometedora. En el curso 2024-25, fue de menos a más. Terminó la campaña con doce titularidades, 28 partidos jugados y cinco goles en su casillero particular. Unas cifras que no generaron un entusiasmo desbordante en el cuerpo técnico del área formativa, hasta el punto de que Ismael Arilla, director de fútbol formativo del Deportivo, reconoció el pasado julio que la idea del club era no ejecutar la opción de ampliar su contrato un año más. Fue el interés del propio jugador lo que cambió la situación: Nsongo trasladó al Deportivo sus ganas de continuar vistiendo la elástica blanquiazul. 

 

Su contrato con el Deportivo expira el 30 de junio de 2027, lo que sitúa al club herculino en una posición de cierta tranquilidad de cara a las inevitables miradas del mercado que llegarán tras el ascenso a Primera División. La cláusula de extensión activada después de que el propio delantero expresara su deseo de continuar resulta ahora un acierto institucional difícil de prever en julio de 2025. Con contrato en vigor y un perfil en plena explosión, el Deportivo tiene en Nsongo un activo en alza. 

 

El traje de superhéroe que el camerunés fue tejiendo a base de goles se vistió por completo en el José Zorrilla. Bil firmó seis dianas en las últimas catorce jornadas, lo que llevó al técnico Antonio Hidalgo a convertirlo en titular indiscutible en el último mes y medio de competición. 

 

El joven Bil Nsongo, que arrancó la temporada en el Fabril, terminó siendo una pieza clave para el equipo. El doblete ante el Valladolid ya descendido, ambas asistencias de Luismi Cruz, certificó el retorno del Deportivo a Primera División ocho años después. 

 

A pesar del impacto de su irrupción, Nsongo presenta todavía márgenes de mejora evidentes. La regularidad a lo largo de una temporada completa es su principal reto: tras un primer año inconsistente en el Fabril, estuvo a punto de no continuar en el club. 

 

Su participación con el primer equipo en la actual temporada de Segunda División fue limitad lo que sugiere que aún necesita consolidarse en el fútbol profesional de forma sostenida. La consistencia en el remate, la toma de decisiones en el área y su aportación al juego combinativo cuando el equipo no tiene la pelota son las facetas en las que deberá crecer si quiere asentarse en la élite del fútbol español. 

 

El nombre propio del ascenso del Deportivo es Bil Nsongo, porque el ascenso no podía simbolizarse mejor que en un futbolista que, aunque criado en otras latitudes, ha completado su formación en la cantera de Abegondo. Nsongo está convertido ya en referencia deportiva y emocional de toda una generación de aficionados. Con 21 años y un contrato vigente hasta 2027, el delantero camerunés empieza a escribir su leyenda en Riazor.

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