El eucalipto nitens se expande pese a que su utilidad es aún menor que el 'del país', el globulus
Tradicionalmente, la subespecie de eucalipto globulus era la más frecuente en Galicia. Tanto que algunos, ignorantes de su condición de especie invasora, le llaman 'eucalitpto do país'. En los últimos años está siendo desplazada por otra subespecie, el nitens, pese a que es mucho menos útil tanto para la industria de la madera como para las celulosas.
El tradicional protagonismo del Eucalyptus globulus (el eucalipto blanco) está cediendo terreno a una velocidad imprevista ante el avance imparable del Eucalyptus nitens. Este fenómeno, que los expertos y colectivos del sector ya denominan abiertamente como un "sorpasso" inminente en el volumen de cortas, no solo cambia el color de los montes del interior de la comunidad, sino que altera las reglas de juego de dos de sus principales motores económicos: la industria de la celulosa para pasta de papel y el emergente sector de la madera estructural para la construcción.
Hasta la fecha, el aprovechamiento del eucalipto en Galicia ha estado fuertemente monopolizado por la industria de trituración para pasta de papel. Sin embargo, la madera aserrada de la variedad globulus ha demostrado históricamente poseer unas propiedades físicas y mecánicas excepcionales que la han convertido en un material de alta gama para la carpintería, pavimentos, suelos, tarimas y elementos estructurales. El globulus es un producto premium, considerado por muchos como un material "eterno" gracias a su durabilidad natural y excelente comportamiento en el proceso de secado y encolado.
No obstante, esta hegemonía técnica en la construcción y la carpintería pesada está bajo “amenaza” debido al declive en las plantaciones de esta especie. El Eucalyptus nitens está arrinconando de forma acelerada al globulus en el monte gallego, especialmente en el interior de las provincias de Lugo y A Coruña y en zonas de mayor altitud. La proliferación del nitens responde a razones de supervivencia biológica y rentabilidad rápida para el dueño de las parcelas, pero plantea un serio dilema: ¿puede esta madera de rápido crecimiento sustituir con éxito al globulus en las fábricas, los talleres y las obras?
Ensayos con el nitens
A nivel técnico y de transformación industrial, las diferencias entre ambas maderas son notables. El Eucalyptus globulus destaca por su elevada densidad y unas propiedades mecánicas óptimas que facilitan el desarrollo de productos estables y resistentes. En Galicia existen ejemplos consolidados de su aprovechamiento avanzado en la edificación. Ricardo González, gerente del Clúster de la Madera de Galicia, destaca que se fabrican de manera habitual vigas laminadas y perfiles de carpintería (principalmente orientados a la producción de ventanas de alta calidad) que se exportan desde hace más de dos decenios a mercados exigentes de Centroeuropa, como Alemania y Bélgica. Empresas de referencia llevan 20 años elaborando estos tochos encolados, con la limitación operativa actual de sus prensas que restringe la fabricación de vigas de eucalipto hasta los 6,3 metros de longitud. Para longitudes mayores, el mercado gallego todavía se ve obligado a recurrir a importaciones de madera laminada de pino.
Asimismo, el sector gallego ha explorado con éxito el uso del globulus en aplicaciones innovadoras de alto valor añadido, como los tableros alistonados para peldaños de escaleras o paneles, y el desarrollo de madera contralaminada (CLT). Aunque el CLT de eucalipto sigue siendo un mercado residual y costoso por el peso y el precio de la madera en comparación con el pino —que funciona como el estándar de la competencia en el País Vasco o Cataluña—, firmas gallegas ya han ejecutado proyectos reales de viviendas unifamiliares con resultados estéticos y estructurales excelentes.
Adicionalmente, el rechapado con chapa fina de eucalipto (de 0,5 a 1 milímetro) sobre tableros de aglomerado o densidad media (DM) es un producto final habitual elaborado por grandes corporaciones como Finsa o Grupo Losán para el revestimiento interior de paredes y techos. En contraste, mercados históricos como la tarima maciza de eucalipto —muy presente en pazos y cascos históricos— se han vuelto puramente marginales debido al cierre de industrias la irrupción de suelos laminados sintéticos mucho más económicos.
¿Posee el Eucalyptus nitens estas mismas cualidades estructurales? La respuesta de la industria es cautelosa. Los resultados de los ensayos demuestran que, en los procesos de fabricación de madera laminada y alistonada, el globulus sigue ofreciendo un rendimiento superior. El nitens presenta un contenido muy rico en lignina, lo que le otorga propiedades físicas y mecánicas atractivas si se gestiona de forma adecuada, pero cuenta con una durabilidad natural sensiblemente menor que la del globulus y resulta una madera bastante más compleja de secar y propensa a tensiones.
Tradicionalmente relegado a la biomasa y a la pasta de papel, el nitens requiere turnos de crecimiento mucho más largos (de entre 30 y 35 años) para poder proporcionar tablas de madera de sierra aptas para la carpintería interior y el uso estructural de calidad. Aunque en este año 2026 se consolida como una alternativa real para vigas, postes o muebles gracias al esfuerzo de centros tecnológicos que buscan abrirle nuevas salidas comerciales, por el momento la industria de transformación avanzada sigue prefiriendo las cualidades del eucalipto blanco.
¿Desaparición del ‘globulus’?
El avance del Eucalyptus nitens es tan vertiginoso que viveros y propietarios forestales calculan que representa ya entre el 60% y el 80% de las nuevas plantaciones de eucalipto en la comunidad gallega. Sin embargo, los expertos descartan que el globulus vaya a desaparecer por completo a corto plazo. La geografía gallega ha quedado dividida de forma climática y sanitaria: mientras que el nitens domina de forma absoluta en el interior y en zonas elevadas gracias a su magnífica adaptación al frío y su resistencia a las heladas, el Eucalyptus globulus consigue mantener su hegemonía en los valles bajos y en toda la franja costera, con especial fuerza en la provincia de Pontevedra, donde las condiciones térmicas le siguen resultando favorables.
El motor fundamental de este desplazamiento masivo no es de carácter comercial, sino estrictamente fitosanitario y de gestión del suelo. El Eucalyptus globulus arrastra una acusada vulnerabilidad ante plagas devastadoras como el gorgojo del eucalipto (Gonipterus platensis) y frente a enfermedades fúngicas causadas por hongos como la Mycosphaerella. Estos patógenos diezman la productividad de las plantaciones y obligan a costosos tratamientos sanitarios que merman los beneficios del silvicultor. Por el contrario, el nitens se muestra sumamente inmune al gorgojo, garantizando una tasa de supervivencia drásticamente mayor.
A esta robustez se le suma una velocidad de desarrollo inigualable: el nitens puede llegar a crecer hasta un 30% más rápido que el globulus, alcanzando alturas que superan los 60 metros. Esta vitalidad acorta de forma drástica los turnos mínimos de corta para madera de trituración a ciclos de entre 10 y 14 años, frente a los horizontes mínimos de 14 a 16 años que exige el eucalipto blanco. No obstante, este ritmo acelerado esconde importantes riesgos y desventajas económicas para el sector. El nitens genera una madera con una densidad notablemente inferior y aporta un rendimiento en la producción de pasta de papel (celulosa) hasta un 30% menor en comparación con el globulus, razones por las cuales las industrias químicas penalizan su compra en el monte.
Además, desde el punto de vista de la gestión forestal de la propiedad, el nitens presenta un gran hándicap frente al eucalipto blanco: muestra una nula o pésima capacidad de rebrote en la cepa tras ser talado. El globulus permite encadenar varios turnos de corta aprovechando los brotes naturales del árbol cortado, mientras que el nitens obliga irremediablemente al propietario a incurrir en gastos de limpieza del terreno y reinversión total en planta nueva al inicio de cada nuevo ciclo de cultivo, restando rentabilidad a largo plazo. Este incremento en los costes, sumado al temor de un desabastecimiento de madera de alta calidad papelera y de aserrado, mantiene en alerta a la administración. En este sentido, el marco normativo actual de 2026 contempla minuciosas revisiones del Plan Forestal de Galicia, con la puesta en estudio de moratorias para controlar la implantación desmedida de nuevas masas forestales de esta especie.
El reto de las frondosas autóctonas ante la inercia del mercado privado
A menudo se asume que la expansión del eucalipto es la causa directa del abandono y la pérdida de terreno de las especies frondosas autóctonas en Galicia, tales como el castaño (castiñeiro) o el roble (carballo). Con todo, las estadísticas contradicen esta percepción popular. En la actualidad, las frondosas caducifolias siguen conformando la mayor superficie boscosa de la comunidad gallega, abarcando unas 650.000 hectáreas, mientras que las plantaciones de eucalipto se sitúan por detrás, ocupando un área que ronda las 400.000 hectáreas. El verdadero obstáculo radica en la absoluta ausencia de una estructura comercial e industrial sólida orientada al aprovechamiento de estas maderas nobles autóctonas.
El 98% de la superficie del monte de la comunidad autónoma se encuentra en régimen de propiedad privada. Ante este escenario, la silvicultura responde inevitablemente a criterios económicos de rentabilidad y plazos de retorno del capital. Para un propietario particular resulta difícil apostar por la plantación de especies nobles cuyo turno de corta y maduración comercial puede demorarse fácilmente hasta los 80 años, cuando el eucalipto le garantiza ingresos directos en poco más de una década. Aunque existan dueños que opten de manera altruista por mantener masas de castaños para el disfrute de sus nietos, la inercia general del mercado está dirigida por el efecto tractor de una potente industria de transformación que incentiva la explotación rápida del pino y el eucalipto.
Esta falta de ordenación productiva y de silvicultura enfocada a las frondosas aboca a paradojas llamativas en la industria local. Aquellas empresas gallegas dedicadas a la fabricación de barricas de vino que precisan madera de roble para la confección de sus duelas se ven forzadas a importar el grueso de sus compras de países centroeuropeos y de Francia. El marco legal vigente tampoco ayuda, puesto que restringe la extracción productiva de madera de frondosas, obligando a mantener la inmensa mayoría de la masa forestal intacta en el monte a diferencia de lo que sucede en las explotaciones reguladas de otros países europeos.
Comparativa de precios de la madera en pie en Galicia (Mayo 2026)
La realidad industrial se refleja de manera transparente en las cotizaciones de la madera en el monte gallego. A mediados de mayo de 2026, los precios de venta orientativos para las operaciones forestales reflejan fielmente la penalización comercial que sufre el Eucalyptus nitens frente al tradicional globulus por su menor rendimiento papelero y su complejidad técnica. Las horquillas de precios se desglosan de la siguiente forma en función del diámetro del tronco y de la especie de la madera:
| Tipo de madera y clasificación | Precio orientativo en monte (€/tonelada) |
|---|---|
| Eucalyptus globulus (Diámetro mayor de 35 cm) | 31 - 37 €/t |
| Eucalyptus globulus (Diámetro menor de 35 cm) | 26 - 32 €/t |
| Eucalyptus nitens (Diámetro mayor de 35 cm) | 27 - 34 €/t |
| Eucalyptus nitens (Diámetro menor de 35 cm) | 19 - 28 €/t |
Estas variaciones de precios dentro de las propias horquillas dependen de factores logísticos cruciales del terreno gallego. La banda superior de las tarifas se abona en parcelas sanas, de volúmenes abundantes, con pendientes suaves y accesos sencillos que faciliten la entrada de maquinaria pesada para realizar una corta eficiente. Por el contrario, los valores mínimos se aplican de manera habitual en fincas minifundistas de difícil acopio, orografías complejas de fuerte pendiente o localizadas a gran distancia kilométrica de sus centros de destino industrial. En el caso del pino, aunque comparte protagonismo comercial en el mercado estructural junto al eucalipto y sirve como base principal para el mercado general del CLT de la competencia peninsular, su valor se mueve de forma independiente en sus propios nichos de mercado.
La industria forestal gallega avanza, por tanto, hacia un escenario complejo. El propietario forestal del interior de la comunidad prefiere el blindaje sanitario del Eucalyptus nitens frente a las plagas, aun asumiendo que el precio por tonelada cobrado es menor. Mientras tanto, la industria de la edificación sostenible y la carpintería observa con recelo este avance en el monte, obligada a exprimir la tecnología de secado para tratar de transformar esta madera de crecimiento exprés en un elemento estructural viable de cara a las próximas décadas.
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