La Justicia dice que el vertido de pellets del Toconao es "una infracción administrativa" y archiva la causa
El Juzgado de Noia archiva la denuncia presentada por Ecoloxistas en Acción por los vertidos del carguero en diciembre de 2023.
Carpetazo al polémico y potencilamente peligroso vertido de pellets que tuvo lugar en diciembre de 2023 y que puso en jaque a toda la costa gallega por sus consecuencias tanto a nivel medioambiental como económico, amenazando a toda la industria ligada al mar. Los microplasticos que llegaron al litoral por la caída de unos contenedores del carguero Toconao no solo arribaron a las playas de la comunidad, sino también ante los juzgados de Noia por medio de una denuncia de Ecoloxistas en Acción que, dos años después, la Justicia decide archivar.
SIN DAÑOS EN LOS ECOSISTEMAS
La magistrada al frente de la causa acordó el sobreseimiento de la misma al considerar que no se puede inferir la existencia de ningún ilícito penal, puntualizando que los hechos serían, como mucho, susceptibles de ser castigados por una posible infracción administrativa, y no atendiendo a un delito contra el medioambiente y los recursos naturales como argumentaba la plataforma en su denuncia.
De esta manera, la jueza agota la vía penal de momento, aunque el auto todavía no es firme y puede ser recurrido ante la Audiencia de A Coruña. El documento incorpora un informe de la Dirección General de la Guardia Civil donde se da cuenta de la carga perdida por el Toconao, a causa, según el propio expediente, de las malas condiciones climatológicas.
La jueza instructora también puntualiza que, a su juicio y teniendo en cuenta los informes del armador, la empresa fletadora, el Seprona y otras entidades, se cumplieron los protocolos de carga por parte de la empresa y que no se aprecieron anomalías o negligencias que expliquen la caída de los contenedores que transportaban los pellets que, más tarde, terminarían llegando a las costas de Galicia y amenazando las industrias que se alimentan de las rías.

Por otra banda, desde el juzgado de Noia reafirman que los microplásticos no eran tóxicos ni contenían sustancias peligrosas, y que su impacto no resultó significativo a medio plazo ni lo será en el futuro, considerando la ya de por sí alta cantidad de contaminantes en los entornos marinos, incluso en espacios protegidos como el espacio dunar de Corrubedo o el Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia, donde, según la sentencia, no se registraron grandes daños al ecosistema ni a la biodiversidad.
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