Un gallego en el barco del hantavirus MV Hondius con un brote que deja tres muertes y siete casos
La Xunta no da más detalles. La enfermedad tiene un período de incubación de hasta dos meses. El MV Hondius partió de Argentina hace dos. La OMS dice que España les dijo que acogería el crucero en Canarias, algo que España niega. Cabo Verde también rechaza recibir a los dos infefectados sintomáticos abordo.
La Consellería de Sanidade de la Xunta de Galicia ha confirmado que el ciudadano gallego no presenta ningún síntoma de la enfermedad, si bien no ha trascendido su identidad ni si viajaba acompañado. El barco se encuentra actualmente anclado frente a Praia, la capital de Cabo Verde, a la espera de instrucciones de las autoridades sanitarias internacionales.
El pasajero gallego forma parte de un grupo de 14 ciudadanos españoles que viajan en el MV Hondius —13 pasajeros y un miembro de la tripulación—, cinco de los cuales residen en Cataluña. Junto a ellos viajan personas de 23 nacionalidades distintas, en lo que debía ser una travesía de expedición por algunos de los entornos más remotos del planeta. El barco partió el 20 de marzo del puerto argentino de Ushuaia con destino final a las Islas Canarias, con escalas en la Antártida, las Malvinas, las Georgias del Sur, la isla de Santa Elena y Tristán de Acuña.
El crucero no es un navío turístico al uso. Operado por la empresa neerlandesa Oceanwide Expeditions y especializado en viajes a zonas polares y remotas, el MV Hondius tiene capacidad para 170 pasajeros y 71 tripulantes, con trece guías especializados y un médico a bordo. Sus precios oscilan entre los 8.000 y los 21.000 euros por persona, y su clientela habitual son viajeros de entre 45 y 65 años con alto poder adquisitivo e interés por la naturaleza y la fotografía.
Una cadena de muertes desde abril
La secuencia de tragedias a bordo comenzó a principios de abril. El 11 de ese mes falleció un pasajero cuya causa de muerte no pudo determinarse durante el viaje; su cuerpo fue desembarcado el 24 de abril en la isla de Santa Elena, acompañado por su esposa para la repatriación. Días después, el 27 de abril, la naviera fue informada de que la mujer había enfermado durante el trayecto de regreso y había fallecido. El 4 de mayo se confirmó en ella la infección por una variante de hantavirus. Ambos eran de nacionalidad neerlandesa.
Ese mismo 27 de abril, un pasajero de nacionalidad británica enfermó de forma grave a bordo y fue evacuado a Sudáfrica, donde permanece en estado crítico pero estable en la Unidad de Cuidados Intensivos de un hospital privado de Johannesburgo. El 2 de mayo falleció un tercer pasajero, de nacionalidad alemana, cuya causa de muerte aún no ha sido establecida oficialmente. Actualmente, dos miembros de la tripulación —uno británico y uno neerlandés— presentan síntomas respiratorios agudos. En total, la OMS contabiliza dos casos confirmados y cinco sospechosos.
La Organización Mundial de la Salud recibió la notificación formal de la situación el sábado 2 de mayo, a través del Punto Focal Nacional del Reglamento Sanitario Internacional del Reino Unido, que alertó sobre un brote de enfermedad respiratoria grave de causa inicialmente desconocida. Ese mismo día, las pruebas de laboratorio confirmaron la infección por hantavirus en uno de los casos. La hipótesis más plausible de la OMS apunta a que la infección se produjo fuera del crucero, posiblemente durante las excursiones terrestres previas al embarque en Argentina.
España pide evacuar en Cabo Verde
El Ministerio de Sanidad, en coordinación con el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) y la Comisión Europea, ha propuesto este martes que los pasajeros con síntomas y sus contactos de alto riesgo sean evacuados en Cabo Verde, descartando así, por el momento, una escala en territorio español.
El departamento dirigido por Mónica García ha señalado que, de producirse esas evacuaciones, no existiría motivo clínico que justificara una parada en las Islas Canarias, a menos que surgieran nuevos casos durante la navegación. Las Canarias era el destino final del crucero.
La directora de prevención y preparación de epidemias y pandemias de la OMS, Maria Van Kerkhove, había confirmado horas antes que la organización trabaja con las autoridades españolas para que el crucero sea recibido en Canarias, donde se realizaría una investigación epidemiológica exhaustiva, una desinfección completa del barco y una evaluación individualizada del riesgo de cada pasajero. Cabo Verde, por su parte, ya denegó autorización para que los pasajeros desembarcaran en su territorio, aunque sí permite al buque permanecer anclado en sus aguas mientras se resuelve la situación.
La experta asegura que la OMS considera que el riesgo para la salud pública es "bajo". La epidemióloga añade que está en contacto con las autoridades españolas y que éstas le dijeron que darían la bienvenida al buque, lo que contradice lo comunicado por España. "Una vez que esas dos personas infectadas sean evacuadas el barco puede seguir su camino", indicó.
Van Kerhvove recuerda que los test de las personas en riesgo pueden tardar varios días y que se están haciendo análisis en Sudáfrica. La directora señala que están trazando los contactos de los pasajeros y también controlando los contactos de todos los pasajeros y miembros de la tripulación que han dejado el crucero a lo largo de singladura.
La científica añade que la OMS sospecha que algún tipo de transmisión entre humanos ha tenido lugar a bordo entre gente, como un matrimonio, con contacto estrecho. La hipótesis principal ahora mismo es que algún pasajero introdujo el virus durante alguna expedición en tierra.
Qué es el hantavirus y por qué preocupa
El hantavirus es una infección de origen zoonótico —es decir, que pasa de animales a humanos— transmitida principalmente a través del contacto con heces, orina o saliva de roedores infectados, o con superficies contaminadas por estos. Los seres humanos se infectan habitualmente al inhalar partículas microscópicas del material excretado por ratas o ratones. No se conocen casos de transmisión mediante picaduras de insectos ni animales domésticos.
El periodo de incubación varía considerablemente: puede ser de entre una y ocho semanas -algunas fuentes lo limitan a seis semanas- desde la exposición, aunque la mayoría de los casos se manifiestan entre una y tres semanas.
Los síntomas iniciales del síndrome pulmonar por hantavirus recuerdan a un cuadro gripal: fiebre alta, dolores musculares generalizados, escalofríos, cefalea, náuseas, vómitos y, en ocasiones, dolor abdominal. Tras varios días, la enfermedad puede agravarse con una rápida insuficiencia respiratoria, acumulación de líquido en los pulmones y, en los casos más graves, shock cardiogénico. Según los CDC, cerca del 40% de quienes desarrollan síntomas respiratorios pueden fallecer.
No existe un tratamiento antiviral específico contra el hantavirus. Los pacientes son hospitalizados, habitualmente en UCI, y reciben tratamiento de soporte para mantener la función pulmonar y cardiovascular. La detección temprana es determinante para el pronóstico. Lo que alarma especialmente a las autoridades en el caso del MV Hondius es la concentración de casos en un entorno cerrado y el hecho de que el barco partiera del Cono Sur, región donde circula el virus de los Andes, la única variante de hantavirus de la que existe evidencia de transmisión de persona a persona, aunque en contextos de exposición estrecha y prolongada, como los brotes registrados en Argentina (1996 y 2018) y Chile.
La Consellería de Sanidade gallega, que ya está en contacto con las autoridades nacionales e internacionales, ha insistido en que el riesgo de transmisión en España se considera "muy bajo", dado que los hantavirus presentes en Europa no se transmiten entre personas y no se ha detectado ningún caso de infección en territorio español. El gallego a bordo, asintomático, permanece bajo vigilancia sanitaria mientras se resuelve el destino final del barco.
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