La OMS activa la alerta internacional por el brote de ébola en Congo y Uganda
La expansión de la variante Bundibugyo eleva la preocupación sanitaria en África tras decenas de muertes y el riesgo de nuevos contagios entre países
La situación epidemiológica en África central entra en una fase de máxima vigilancia internacional después de que la Organización Mundial de la Salud decida activar uno de sus niveles más altos de alerta sanitaria. El avance del brote de ébola en varias zonas de la República Democrática del Congo y Uganda obliga a acelerar la coordinación entre gobiernos, organismos internacionales y autoridades médicas ante el temor a una expansión transfronteriza del virus.
Una declaración de emergencia internacional
La oficina del director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, declara este domingo la situación de “emergencia de salud pública de importancia internacional” por el brote de ébola provocado por la variante Bundibugyo en la República Democrática del Congo y Uganda.
La decisión se adopta tras consultar a los estados afectados y en aplicación del artículo 12 del Reglamento Sanitario Internacional de 2005, el marco jurídico que regula las respuestas globales ante amenazas sanitarias graves.
La OMS aclara, no obstante, que el brote todavía “no cumple con los criterios” necesarios para ser considerado una pandemia, una categoría superior incorporada recientemente al sistema internacional de alertas sanitarias.
Pese a ello, la organización advierte del elevado riesgo de propagación internacional y reclama una respuesta urgente y coordinada para contener el avance del virus.
El aumento de casos dispara la preocupación
La declaración de emergencia llega después de que las autoridades sanitarias africanas actualicen unas cifras que incrementan la alarma sobre la evolución del brote.
La Agencia de Salud de la Unión Africana informa de 336 casos sospechosos y de 88 muertes probablemente relacionadas con el virus, según los últimos datos publicados este sábado.
La mayor parte de los contagios se concentra en la provincia congoleña de Ituri, una región fronteriza con Uganda y Sudán del Sur marcada por una intensa movilidad de población vinculada a la actividad minera y por graves problemas de seguridad debido a la presencia de grupos armados.
La OMS confirma en Ituri ocho casos detectados mediante pruebas de laboratorio, además de 246 casos sospechosos y 80 fallecimientos también considerados sospechosos.
La enfermedad llega a Kampala y a Goma
La expansión geográfica del brote aumenta todavía más la preocupación de las autoridades sanitarias internacionales.
Dos laboratorios confirman distintos contagios en Kampala, la capital de Uganda, entre personas procedentes de Ituri. Entre esos casos figura también un fallecimiento.
La República Democrática del Congo registra además un nuevo positivo en Goma, una de las principales ciudades del este del país y actualmente controlada por el grupo armado antigubernamental M23.
El director del Instituto Nacional de Investigación Biomédica Congolés, Jean-Jacques Muyembe, explica a la agencia France-Presse que “las pruebas realizadas por el laboratorio han confirmado un caso positivo en Goma”.
El responsable sanitario añade que “se trata de la esposa de un hombre que murió de ébola en Bunia, en la provincia de Ituri, y que viajó a Goma después de la muerte de su marido”.
El acceso a las zonas afectadas complica la respuesta
La OMS y los organismos sanitarios africanos advierten de que el control del brote resulta especialmente complejo debido a las dificultades de acceso a algunas áreas afectadas.
La violencia armada en determinadas regiones del este congoleño limita los desplazamientos de los equipos médicos y complica la recogida de muestras y el seguimiento de los contagios.
La escasez de análisis de laboratorio obliga además a trabajar principalmente con cifras basadas en casos sospechosos, lo que incrementa la incertidumbre sobre la magnitud real de la emergencia.
Isaac Nyakulinda, representante de la sociedad civil de la ciudad de Rwampara, en Ituri, describe una situación crítica en declaraciones a AFP. “Desde hace dos semanas vemos morir a la gente”, asegura.
El portavoz añade que “no hay ningún lugar para aislar a los enfermos. Mueren en sus casas y sus cuerpos son manipulados por los miembros de sus familias”.
Una variante sin vacuna específica
La expansión de la cepa Bundibugyo preocupa especialmente a los expertos porque actualmente no existe una vacuna específica ni un tratamiento concreto contra esta variante del virus.
El ministro de Salud congoleño, Samuel-Roger Kamba, recuerda este sábado que “la cepa Bundibugyo no tiene vacuna y no tiene tratamiento específico”.
El ébola provoca fiebre hemorrágica altamente contagiosa y se transmite entre humanos mediante fluidos corporales o por contacto con sangre de personas infectadas, vivas o fallecidas.
Las personas contagiadas únicamente transmiten la enfermedad tras la aparición de síntomas y el periodo de incubación puede prolongarse hasta 21 días.
La OMS recuerda además que la mortalidad del virus ha oscilado históricamente entre el 25% y el 90% durante diferentes brotes registrados en África.
Una enfermedad que deja miles de muertos en África
El virus del ébola ha causado más de 15.000 muertes en el continente africano durante los últimos cincuenta años.
La variante Bundibugyo únicamente provoca hasta ahora dos epidemias documentadas a nivel mundial. La primera se registra en Uganda en 2007, con 42 fallecidos entre 131 casos confirmados. La segunda tiene lugar en la República Democrática del Congo en 2012, con 13 muertos y 38 contagios confirmados.
La actual emergencia constituye además el decimoséptimo brote de ébola detectado en territorio congoleño desde que la enfermedad fue identificada por primera vez en 1976, cuando el país todavía se llamaba Zaire.
La República Democrática del Congo ya afronta entre agosto y diciembre de 2025 otro brote que deja al menos 34 fallecidos.
El episodio más mortífero registrado en el país provoca cerca de 2.300 muertos entre 2018 y 2020.
África activa mecanismos de coordinación urgente
Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África muestran su inquietud ante el elevado riesgo de transmisión internacional y convocan una reunión urgente de coordinación con organismos regionales y agencias sanitarias internacionales, entre ellas la OMS y los centros de control de Estados Unidos, China y Europa.
La OMS insiste en que “se requiere coordinación y cooperación a nivel internacional para comprender el alcance del brote, coordinar las medidas de vigilancia, prevención y respuesta, ampliar y reforzar las operaciones y garantizar la capacidad para aplicar medidas de control”.
En el mismo documento, el organismo recomienda activar centros nacionales de operaciones de emergencia e implicar a líderes locales, religiosos y curanderos tradicionales para mejorar la identificación de casos, el rastreo de contactos y la educación sobre los riesgos sanitarios.
Kenia refuerza controles en aeropuertos y fronteras
El temor a una expansión regional lleva también a otros países africanos a reforzar sus sistemas preventivos.
El Ministerio de Salud de Kenia anuncia el aumento de la vigilancia en aeropuertos y pasos fronterizos para evitar contagios transfronterizos.
Las autoridades kenianas crean un Equipo Nacional de Preparación para el Ébola y un Centro Nacional de Operaciones de Emergencia de Salud Pública con el objetivo de coordinar alertas y medidas de respuesta en tiempo real.
Los controles se intensifican especialmente en la detección rápida de fiebre hemorrágica viral y en el seguimiento de viajeros procedentes de regiones afectadas.
El Gobierno keniano pide además a la población que siga únicamente las comunicaciones oficiales del Ministerio de Salud y de los organismos internacionales de salud pública y solicita atención médica inmediata para cualquier persona con síntomas compatibles que haya viajado recientemente a zonas afectadas.
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