Muere una niña olvidada por su padre en un coche en Brión
El padre dejó a la hija mayor en el colegio y se olvidó de llevar a la pequeña a la guardería. La rescataron, pero murió en el Punto de Atención Continuada.
El miércoles se convirtió en una jornada de tragedia en el municipio de Brión. Una niña de dos años falleció tras permanecer encerrada durante horas en el interior del automóvil de su padre, expuesta a unas temperaturas que resultaron letales para la pequeña. El suceso tuvo lugar en el término municipal de Ames, donde la familia acudió desesperadamente en busca de ayuda cuando ya era demasiado tarde.
La mañana había comenzado como cualquier otra. El padre salió de casa con sus dos hijos para llevar al mayor al colegio y, acto seguido, a la pequeña a la guardería municipal de Brión, situada cerca del domicilio familiar. Sin embargo, una llamada telefónica en el trayecto alteró su rutina. Sin darse cuenta, regresó directamente a su negocio —ubicado bajo la vivienda familiar— y comenzó su jornada laboral sin percatarse de que su hija continuaba en el interior del vehículo.
Durante toda la mañana y buena parte de la tarde, la niña permaneció atrapada en el coche mientras las temperaturas empezaban a subir.
Fue la madre quien, alrededor de las tres de la tarde, fue a recoger a la pequeña a la guardería. Al no encontrarla allí, la alarma se disparó. Los padres comprendieron entonces con horror lo que había ocurrido. El aviso al 112 Galicia se recibió pocos minutos antes de las cinco de la tarde, tras la comunicación de Urxencias Sanitarias de Galicia-061.
La niña fue trasladada de urgencia al Punto de Atención Continuada (PAC) de Bertamiráns, en Ames, donde ingresó en parada cardiorrespiratoria. Los esfuerzos del personal sanitario no lograron revertir la situación y solo fue posible certificar su muerte.
El Centro Integrado de Atención ás Emerxencias de Galicia activó de inmediato a agentes de la Guardia Civil, que se han hecho cargo de la investigación para determinar las circunstancias exactas del fallecimiento. Por el momento, el caso apunta a un trágico accidente doméstico, sin indicios de criminalidad.
Este tipo de sucesos, que no son tan inhabituales como parece, recuerdan la extrema vulnerabilidad de los menores de corta edad ante las altas temperaturas.
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