El personal de enfermería en las residencias gallegas se encuentra "al límite", advierte Satse
La falta de profesionales cualificados y las plantillas excesivamente cortas suponen un problema para la atención de los usuarios.
Las residencias públicas de atención a dependientes atraviesan una crisis sin precedentes marcada por el agotamiento de sus profesionales y un incremento de la hostilidad en el entorno laboral. El sindicato SATSE ha dado la voz de alarma ante una coyuntura que califican de "insostenible" y que, según denuncian, compromete seriamente la integridad física y mental de los trabajadores.
La organización sindical subraya que el deterioro de las condiciones en los centros CRAPD de las áreas de Pontevedra y Vigo es una consecuencia directa de la falta de personal. A pesar de que los nuevos residentes presentan cuadros de dependencia cada vez más severos y necesitan cuidados técnicos de mayor complejidad, el número de enfermeras no ha crecido en la misma proporción. Este desajuste provoca que muchas profesionales opten por no aceptar contratos en estos centros o que, tras cubrir una sustitución, decidan no regresar debido a los niveles críticos de estrés.
GESTIÓN CRITICADA Y FALTA DE PROTECCIÓN
En cuanto a la respuesta de los responsables de estos centros, el sindicato es tajante al señalar una gestión que consideran deficiente. Según SATSE, la dirección de los centros está priorizando el interés de los familiares incluso en casos de extrema agresividad, dejando desprotegido al personal. Denuncian que no se proporciona la necesaria asistencia jurídica a las víctimas y que se desincentiva la presentación de denuncias ante las autoridades.
La "solución" aportada por los gestores, consistente en dejar áreas sin cubrir para que las enfermeras se apoyen entre sí durante los turnos, ha sido duramente criticada. Para el sindicato, esta práctica no solo es ineficaz, sino que traslada a los trabajadores una responsabilidad que no les pertenece y multiplica los riesgos para los propios residentes. Por ello, recomiendan al personal utilizar la plataforma SINAPS del Ministerio de Sanidad para dejar constancia de estos incidentes de seguridad.
VIOLENCIA EN LAS AULAS DE CUIDADO
La crispación social también se ha colado en las residencias. La imposibilidad de ofrecer una atención óptima debido a la carga de trabajo está derivando en un repunte de la violencia verbal y, en casos puntuales, agresiones físicas por parte de usuarios y sus familias. Ante esta situación, las profesionales han llegado a reclamar el veto de acceso para visitantes con perfiles especialmente violentos, una petición que, según relatan, ha sido ignorada por la dirección.
Mª Emma Rodríguez Corte, secretaria provincial de SATSE en Pontevedra, lidera la exigencia de un aumento inmediato de las plantillas y la implementación de protocolos de seguridad reales. Desde el sindicato advierten que se encuentran ante un "evento centinela" que no puede normalizarse y exigen cambios estructurales antes de que se produzcan daños irreparables en el sistema asistencial de la provincia.
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