El Sindicato O'Mega vuelve a convocar varios días de huelga en el SERGAS, esta vez por el Estatuto Marco
El sindicato llama a secundar los paros en la sanidad gallega del 27 al 30 de abril.
La estabilidad del sistema sanitario gallego vuelve a verse comprometida ante un nuevo conflicto laboral que amenaza con paralizar los hospitales de la comunidad. El sindicato O’Mega ha anunciado oficialmente la convocatoria de un paro asistencial que se desarrollará entre el 27 y el 30 de abril. Esta medida de fuerza, que se suma a la movilización estatal contra el Ministerio de Sanidad, tiene en Galicia una vertiente propia y específica: la exigencia de un marco regulador exclusivo para los facultativos que dependen de la administración autonómica.
La organización sindical fundamenta su postura en la necesidad de desvincularse de normativas generales que, a su juicio, no responden a la realidad de los profesionales gallegos. En este sentido, el sindicato recuerda que su petición para obtener un estatuto marco propio no es un capricho administrativo, sino una facultad avalada por la jurisprudencia. Concretamente, se remiten a un fallo de la Sala Cuarta del Tribunal Supremo del año 2015, donde se reconoció explícitamente que las centrales médicas poseen la capacidad legal para negociar acuerdos de ámbito empresarial o inferior.
Pese a que estas demandas fueron trasladadas formalmente al Gobierno gallego durante los últimos meses del pasado ejercicio, los representantes de los trabajadores denuncian un preocupante silencio institucional. Hasta la fecha, la Xunta de Galicia no ha emitido una respuesta oficial a la propuesta de convenio colectivo, lo que ha empujado a los facultativos a retomar la vía de la protesta para forzar un diálogo que consideran bloqueado por la falta de iniciativa de la Consellería de Sanidade.
EXIGENCIAS PROFESIONALES Y RETRIBUTIVAS
Uno de los pilares fundamentales de la convocatoria es la implantación definitiva de la jornada laboral de 35 horas semanales. O’Mega reclama que este derecho se aplique de forma efectiva a todo el cuadro de médicos y facultativos, estableciendo un límite de 1.533 horas de trabajo ordinario al año. Además, exigen que se habiliten sistemas que permitan a los sanitarios recuperar los sábados y festivos trabajados, equiparando así sus condiciones con las del resto del funcionariado de la Administración pública gallega, quienes ya disfrutan de estas facilidades.
La situación de los profesionales con mayor trayectoria y la de los servicios de alta presión también ocupan un lugar central en el documento de huelga. Se solicita una revisión profunda de la normativa que permite la exención de guardias a los médicos mayores de 55 años, así como un incremento en la retribución por productividad variable. Del mismo modo, el sindicato urge a firmar un pacto específico que regule de forma justa las condiciones salariales y la organización de los turnos en los departamentos de urgencias hospitalarias.
La formación y la proyección profesional cierran el capítulo de peticiones técnicas. Los convocantes insisten en que se debe reconocer la carrera profesional computando todos los años de servicio efectivo y reclaman el fin de la brecha de derechos entre los médicos residentes y los adjuntos. En este punto, proponen la creación de un complemento económico destinado a los especialistas encargados de tutorizar a los futuros médicos en formación, un colectivo esencial para garantizar el relevo generacional en la sanidad pública.
EL IMPACTO DE LAS PEONADAS
El conflicto actual no puede entenderse sin tener en cuenta la rebelión silenciosa que se vive en los centros hospitalarios desde hace semanas. O’Mega ha integrado en sus reclamaciones el malestar de los profesionales que han decidido dejar de realizar las denominadas listas de espera, conocidas popularmente como peonadas. Este rechazo a las horas extra pone contra las cuerdas la gestión de las demoras quirúrgicas y de consultas en el Sergas, evidenciando que el modelo actual de parches horarios está agotado y requiere una reforma estructural urgente.
Ante la inminencia de la protesta, el sindicato ha hecho un llamamiento directo a los responsables políticos para abrir una mesa de negociación de forma inmediata. Sostienen que, si existe voluntad política por parte de la Consellería de Sanidade, el acuerdo es posible. Por el momento, la administración no se ha pronunciado sobre si accederá a estas reuniones de última hora para evitar las cancelaciones de citas y operaciones que derivarían de cuatro días de inactividad médica en toda Galicia.
La central sindical apela al precedente de la pasada crisis en los centros de salud, señalando que el espíritu de entendimiento mostrado entonces debería repetirse ahora. Confían en que, con un acercamiento basado en el respeto mutuo, se logre un pacto que proteja tanto al personal como a los pacientes antes de la fecha límite. No obstante, subrayan que la resolución del conflicto depende de que Sanidade acepte sentarse a debatir sobre el futuro del modelo sanitario y la Atención Primaria y hospitalaria con un talante verdaderamente constructivo.
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