VÍDEO | Sanidade investiga un brote de sarna noruega en Vila de Cruces, con seguimiento sobre 18 personas
Las autoridades sanitarias confirman dos casos en la localidad pontevedresa, pero podrían darse muchos más.
La contagiosa sarna trae, de un tiempo a esta parte, de cabeza a las autoridades sanitarias gallegas. Con cada vez más frecuencia se están notificando casos de esta enfermedad, tan molesta como infecciosa, y con casos recientes como el del Hospital de Conxo en Santiago de Compostela. El último episodio confirmado se ha dado en Vila de Cruces, localidad donde se ha abierto un expediente tras constatar dos casos y tener bajo vigilancia a casi una veintena de personas más.
DOS CASOS POSITIVOS
Los primeros casos se dieron en el Servizo de Axuda no Fogar del municipio y desde el Concello de Vila de Cruces notificaron inmediatamente a las autoridades sanitarias. Ahora Sanidad confirma dos casos positivos y tiene a 18 personas bajo seguimiento al ser considerados cotactos estrechos de los afectados.
Ahora los sanitarios tratarán de confirmar o descartar el contagio de estas personas, a las que han trasladado una serie de recomendaciones mientras no se confirma su estado de salud, como el uso de equipos de protección individuales, principalmente guantes, y lavado de las prendas, toallas y ropa de cama.
La investigación responde al protocolo de actuación habitual para este tipo de casos, de manera que los contactos serán atendidos por su centro de salud o por su mutua para prescribirles la pauta de tratamiento recomendada.
¿QUÉ ES LA SARNA NORUEGA?
La sarna noruega, también conocida como sarna costrosa, es una variante extremadamente severa y altamente contagiosa de la escabiosis convencional. A diferencia de la versión común, donde el paciente suele albergar entre 10 y 15 ácaros, en la sarna noruega la infestación alcanza millones de parásitos. Esta condición suele afectar a personas con sistemas inmunitarios debilitados, adultos mayores o pacientes con trastornos neurológicos, provocando la formación de costras gruesas y rugosas en la piel que contienen una densidad abrumadora de ácaros y huevos.
El mecanismo de contagio de esta variante es significativamente más agresivo. Mientras que la sarna común suele requerir un contacto piel con piel prolongado, la sarna noruega puede transmitirse mediante un contacto físico mínimo o incluso a través de superficies inertes. Debido a la enorme cantidad de ácaros presentes en las costras que se desprenden, el riesgo de propagación mediante la ropa de cama, muebles, alfombras y vestimenta es extremadamente alto, lo que la convierte en una amenaza seria en entornos institucionales como hospitales o residencias de ancianos.
Para combatir esta afección, se requiere un protocolo médico mucho más intensivo que el estándar. El tratamiento suele combinar la aplicación de cremas acaricidas tópicas con la administración de medicación oral específica (como la ivermectina) de forma repetida. Además, es indispensable el uso de agentes queratolíticos para ablandar y retirar las costras, permitiendo que los fármacos penetren en la piel. Paralelamente, se exige una desinfección exhaustiva del entorno y un aislamiento preventivo del paciente para frenar la cadena de transmisión de forma eficaz. Divulgadores, como los profesionales de la Farmacia Oyarzabal, explican las consecuencias y tratamiento contra la sarna.
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