Galicia roza ya las 1.000 hectáreas quemadas a 7 de abril con los incendios de Ponteareas y Carballo
El de Ponteareas, donde ya han ardido unas 750 hectáreas, es el más lesivo, pero está ya controlado. El de Carballo, con 150 ha, estabilizado.
Galicia sigue este martes con dos grandes incendios forestales bajo control tras una noche de angustia en las provincias de Pontevedra y A Coruña. La Consellería do Medio Rural dio por controlado a las 14.34 horas del martes el fuego de Ponteareas, que ha arrasado ya unas 750 hectáreas. Apenas unas horas antes, a las 20.42 del lunes, había declarado estabilizado el incendio de la comarca de Carballo, donde las llamas consumieron más de 150 hectáreas.
En conjunto, Galicia acumula en pocas horas casi 900 hectáreas destruidas en lo que supone uno de los episodios de incendios más graves de lo que va de año en la comunidad y que puede aventurar un 2026 tan catastrófico como el 2025 si no se toman medidas pronto.
PONTEAREAS
El fuego de Ponteareas, el más virulento de los dos, arrancó en la tarde del lunes a las 14.47 horas en la parroquia de Ribadetea, en el monte Galleiro, y se propagó con rapidez hacia los municipios vecinos de Pazos de Borbén y Mos, impulsado por las fuertes rachas de viento y unas temperaturas que superaron los treinta grados en varios puntos de Galicia durante ese lunes.
El fuego fue visible desde el aeropuerto de Vigo-Peinador, aunque sin afección a los vuelos. La simultaneidad de varios focos desde el primer momento llevó a las autoridades a manejar como hipótesis principal la intencionalidad, si bien las fuentes consultadas por Europa Press precisaron que será la investigación la que confirme o descarte esta causa. Según la información disponible, este sería además el tercer incendio que afecta a Ponteareas en lo que va de 2026.
La gravedad de la situación llevó a la Consellería do Medio Rural a decretar la Situación 2 por la amenaza a la aldea de Galleiro, en Pazos de Borbén. Esta medida, que supone el nivel de alerta máxima ante el riesgo para zonas habitadas, fue desactivada en la madrugada del martes, una vez que los medios de extinción consiguieron alejar el peligro inmediato de las viviendas. Para combatir las llamas se movilizaron seis técnicos, 18 agentes, 26 brigadas, 16 motobombas, dos palas, una unidad técnica de apoyo, cinco helicópteros y seis aviones.
MÁS DE 150 HECTÁREAS EN A CORUÑA
En la provincia de A Coruña, el incendio fue igualmente preocupante. Los fuegos declarados en la parroquia de Noicela, en Carballo, y en Caión, perteneciente al municipio de A Laracha, acabaron uniéndose en un único frente que superó las 150 hectáreas antes de ser estabilizado. Las primeras hipótesis sobre el origen del fuego de Noicela apuntan a que pudo iniciarse a raíz de una quema agrícola, si bien tampoco esta causa está confirmada oficialmente. En cualquier caso, en estos momentos están prohibidas las quemas de restos forestales en toda Galicia hasta nuevo aviso, debido a las condiciones meteorológicas adversas.
El alcalde de A Laracha, José Manuel López, confirmó que los vecinos de cinco viviendas de la zona de Outeiro y Campo da Costa, en Caión, fueron evacuados de forma preventiva, aunque posteriormente pudieron regresar a sus domicilios sin que se registraran daños personales ni materiales.
La Situación 2 no llegó a activarse en este incendio, a diferencia de lo ocurrido en Ponteareas. El concejal de Medio Ambiente de Carballo, Miguel Vales, explicó que el fuego avanzó desde Noicela hacia los lugares de Leira y Carballedo, donde la maquinaria de la Xunta trabajó para evitar que las llamas alcanzaran las viviendas. Para la extinción se desplegaron cuatro técnicos, 14 agentes, 20 brigadas, 17 motobombas, una pala, tres unidades técnicas de apoyo, tres helicópteros y cuatro aviones.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) también sumó efectivos a las labores de extinción. Las Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales del ministerio aportaron una brigada en Ponteareas y dos aviones anfibios FOCA en la zona de A Coruña, en apoyo a los medios autonómicos. Esta colaboración entre administraciones es habitual en emergencias de esta magnitud, aunque no ha ido acompañada de declaraciones públicas por parte del Gobierno central sobre los hechos.
INCENDIOS EN PLENA PRIMAVERA
El episodio vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad del monte gallego incluso fuera de la temporada estival. Los incendios de este lunes se produjeron en un contexto de calor inusual para la época, con temperaturas que rebasaron los 30 grados en localidades como A Coruña u Ourense, combinadas con viento persistente que favoreció la propagación de las llamas. Galicia arrastra un problema estructural con los incendios forestales que se repite año tras año, con especial virulencia en los meses de verano, aunque episodios como el de este lunes demuestran que ningún mes del año está exento de riesgo.
La Consellería do Medio Rural recordó que la ciudadanía puede llamar al 085 de forma gratuita para alertar de cualquier incendio, y que existe un teléfono anónimo, el 900 815 085, para denunciar actividades incendiarias.
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