Villaverde y el Cetga abordan los avances en el estudio de supervivencia de almeja y berberecho en baja salinidad
La conselleira do Mar, Marta Villaverde, se ha reunido este miércoles con el director del Centro Tecnolóxico del Cúster de la Acuicultura (Cetga), Santiago Cabaleiro, para seguir avanzando en el estudio de la supervivencia de la almeja japónica y del berberecho en episodios de baja salinidad en el marco del proyecto Biorem.
Durante el encuentro, la responsable autonómica se interesó sobre la evolución de esta iniciativa pionera a la que la Xunta destina cerca de 700.000 euros, y que permite establecer medidas estrategias que aíslen y seleccionen cepas bacterianas con características probióticas asociadas a su cultivo, de suerte que se mejore el estado del sustrato en el que se desarrollan, garantizando así la supervivencia del recurso.
Tal y como ha destacado Villaverde, "esta acción constituye un paso decidido en el compromiso de la Xunta con el mantenimiento del marisqueo, una actividad que se vio especialmente afectada por las intensas lluvias registradas en los últimos meses y que motivaron la puesta en marcha de un plan de choque para la recuperación de los bancos, dotado con 22,7 millones de euros".
El proyecto, impulsado para dar respuesta a uno de los principales retos del sector, tiene como objetivo identificar las causas del descenso de la producción y aplicar soluciones biotecnológicas que aseguren el futuro del marisqueo, un sector que, en palabras de la conselleira, "es esencial para Galicia y constituye una importante fuente de suministro de alimentos".
En el último año, los bivalvos en cultivo sufrieron una elevada mortandad. El cambio climático, la contaminación, la sobrepesca y las especies invasoras, entre otros factores, están afectando a las rías y provocan cambios en los ecosistemas marinos, haciendo que algunas especies no sean capaces de adaptarse a ese medio tan hostil, como es el caso de las especies mencionadas.
Además, la disponibilidad de semilla, su calidad y un tamaño adecuado son otros factores limitantes para la evolución del cultivo intensivo de la almeja. Un contexto que pone de relieve la importancia de investigar y de implantar estrategias de cultivo que aumenten la supervivencia.
De este modo, mediante este proyecto se identificarán las bacterias beneficiosas y las perjudiciales, analizando los cambios que se producen en su abundancia, y asociándolos a los cambios de salinidad. El conocimiento generado podrá ser aplicado para el desarrollo de estrategias de biorremediación ambiental, que incrementen la supervivencia del recurso y la mejora del estado sanitario.
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