Convocada después de la aprobación en el Parlamento gallego del informe de impacto ambiental, la manifestación de este sábado en A Pobra do Caramiñal quiere mostrar a las autoridades autonómicas el rechazo de una parte importante de la sociedad al proyecto de Greenfiber en Palas de Rei. Si en diciembre la manifestación llenaba las calles de Santiago, esta vez (y es la segunda) desde la ría de Arousa se muestra el descontento de parte de la ciudadanía contra lo que denuncian es un atentado ecológico "irreversible". La Xunta acusa al BNG de promover esta manifestación bajo "el comunismo del siglo XXI" y Altri asegura que la ría no se verá afectada