Estamos a la altura del libro dos, pero el tiempo pasa para todos. Llegaremos al séptimo libro y tarde o temprano tendremos la oportunidad destruir a aquel que no debe ser nombrado.
Los daneses dejaron claro a Washington que no negociarán la soberanía, aunque aceptan crear una comisión de debate. Mientras tanto, varios países europeos, incluída Francia, han empezado a desplegar militares en apoyo a Dinamarca. La ONU, por su parte, advierte a Trump, sin nombrarlo, que sus pretensiones equivalen a volver al colonialismo.
Las continuas amenazas de Donald Trump de hacerse con Groenlandia, territorio que pertenece a un miembro de la Unión Europea y la OTAN como Dinamarca, han puesto de manifiesto la necesidad del Viejo Continente de buscar fórmulas que lo protejan, incluso, ante Estados que consideraba sus aliados.
El presidente de Estados Unidos trata de anexionar Groenlandia y convertirla en el estado 51 del país. En medio de las presiones de Donald Trump, la nación celebra este martes unas elecciones parlamentarias que pueden impulsar el movimiento independentista en la isla, que pertenece a un Reino de Dinamarca que aporta un subsidio del que dependen en gran medida los ciudadanos del círculo polar ártico. La investigadora gallega Adriana Nogueira-Gassent, que residió siete años en Groenlandia, cuenta su experiencia en una conversación con Galiciapress y arroja un poco de luz sobre la realidad en la nación ártica, donde el peso de la pesca es más que significativo en su economía y en sus relaciones comerciales.
Una extraña señal sísmica fue detectada por sensores de todo el planeta en septiembre de 2023 y desconcertó a la comunidad internacional, incapaz de precisar de dónde venía ese movimiento. Un año después, los científicos creen haber encontrado la causa de este suceso que provocó un tsunami de 200 metros de altura y que se prolongó durante nueve días.