La tranquilidad de la comarca del Deza se ha visto sacudida en las últimas semanas por un proyecto industrial que promete traer inversión pero que ha despertado una notable oposición social. La reciente constitución de la Plataforma Stop Biometano Agolada marca el inicio de una batalla entre la defensa del entorno rural y los intereses de grandes fondos de inversión que ven en los residuos ganaderos el nuevo oro verde. Mientras Europa presiona para la descarbonización, los vecinos temen convertirse en una zona de sacrificio ambiental a cambio de promesas de sostenibilidad que no terminan de convencerles.
El proyecto conjunto durará hasta 2019 e instalará este sistema de purificación de bajo coste en plantas piloto .