El pontevedrés Ángel Santos regresa al cine con 'Así chegou a noite', un elogio al silencio y a los paisajes ocultos de Galicia
Una década después de su último largometraje, el cineasta gallego vuelve con una película intimista rodada íntegramente en la provincia de Pontevedra que ya conquistó el Festival de Gijón y ahora llega a las salas
Ángel Santos (Pontevedra, 1976) no es un director que trabaje con prisa. Lo reconoce él mismo con una mezcla de ironía y convicción: "Yo soy muy lento". Diez años después de Las altas presiones (2014), el cineasta gallego ha vuelto a la dirección de largometrajes con Así chegou a noite, una película que ya acumula el reconocimiento de la crítica y que acaba de llegar a las salas comerciales. La cinta, rodada íntegramente en su Galicia natal y hablada en gallego y castellano, es un drama modesto e intimista, de marcado carácter independiente y existencial, rozando lo filosófico.
El punto de arranque del proyecto fue, según ha explicado el propio Santos, el deseo de indagar en la noción de identidad y en la necesidad de desconexión que generan las sociedades hiperconectadas de hoy. Un escultor se retira a una zona apartada de la costa gallega, corta lazos con su entorno y empieza a imaginar otra vida, hasta que la visita de una antigua amante lo enfrenta a sí mismo. Santos ha relatado que el proceso creativo siempre parte del territorio: "Suelo trabajar a partir de lugares y luego voy trabajando la narración de la película, no al revés".
La elección de la provincia de Pontevedra como escenario no es casual. Al director no le interesa el exotismo ni los grandes espacios desconocidos: prefiere explorar lo cercano, lo que está al lado y se desconoce. Por eso ha optado por mostrar una cara B del territorio, la que existe más allá de las playas turísticas: paisajes rurales, zonas industriales, una naturaleza que en temporada baja adquiere una presencia diferente y más honesta.
LA NOCHE COMO PROTAGONISTA
La oscuridad ocupa un lugar central en el relato. El título no es una metáfora menor: la noche representa para el protagonista un espacio en el que cuestionarse, un lugar donde disolverse y convertirse, en palabras del director, "un poquito en fantasma". Y el silencio, lejos de ser una carencia, funciona como un personaje más. Los primeros minutos de la película transcurren sin diálogo, algo que Santos defiende como una decisión estructural: sin silencio, la llegada de la palabra carecería de sentido.
Los dos protagonistas, el actor Denis Gómez (A Coruña, 1978) y la escritora y creadora escénica Violeta Gil (Segovia, 1983), han reflexionado públicamente sobre el reto que supone este planteamiento en los tiempos actuales. Gómez ha preguntado en voz alta si el espectador será capaz de sostener esos minutos sin diálogo frente a la avalancha de estímulos del móvil, especialmente si la película se ve en casa. Gil, por su parte, ha señalado que el silencio genera hoy más incomodidad que antes y que hay que hacer un esfuerzo para volver a habitarlo.
Los ensayos de los diálogos se prolongaron cerca de un mes, un periodo en el que Gómez ha reconocido haberse reencontrado consigo mismo. El actor, que se define como alguien más dado a la intimidad, admite que habitar los silencios no es algo habitual en su profesión. Para Gil, el mayor desafío no fue comprender al personaje sino sostener la emoción y la fragilidad durante el rodaje, una experiencia inédita para ella en el formato cinematográfico.
UN FINAL ABIERTO
Santos no quiere películas que resuelvan el puzle. Para él, una buena obra debe abrir preguntas y dejar que cada espectador encuentre sus propias respuestas. El final de Así chegou a noite ya está dando que hablar, aunque el director prefiere no anticipar nada y que sea el público quien lo descifre desde su propia experiencia vital.
En esa línea, Violeta Gil ha apelado a la necesidad de permitirse dudar y cambiar de opinión en un mundo que exige certezas permanentes. Denis Gómez ha trasladado que quiere que el espectador acompañe a los personajes en su crisis sin juzgarlos. Y Santos ha añadido que lo que le gustaría es que la gente salga del cine reflexionando sobre sí misma y sobre su relación con la palabra y el silencio.
La película cuenta con el respaldo de instituciones gallegas: la Axencia Galega das Industrias Culturais (Agadic) de la Xunta, la Diputación de Pontevedra y la CRTVG, junto con las productoras Amateurfilms y Matriuska Producciones. Su estreno mundial tuvo lugar en la Competición Albar del 63.º Festival Internacional de Cine de Gijón, donde obtuvo el premio a la mejor dirección. Desde entonces, el film también ha pasado por el BAFICI de Buenos Aires, confirmando su proyección internacional.
EL MOMENTO DEL CINE GALLEGO
Así chegou a noite llega en un momento de especial vitalidad para la cinematografía gallega. Santos forma parte de la corriente conocida como Novo Cinema Galego, que agrupa a cineastas como Oliver Laxe, Eloy Enciso, Lois Patiño o Diana Toucedo y que ha triunfado en festivales de todo el circuito internacional, desde Cannes hasta Berlín o Locarno.
El propio Santos valora este panorama con orgullo moderado: el cine gallego, dice, ha conseguido una potencia interesante pese a las limitaciones presupuestarias, sabiendo poner en valor lo estético y lo filosófico. Un cine que no llega tarde, que dialoga con las tendencias globales desde un territorio pequeño al que merece la pena mirar.
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