VÍDEO | El empate del Dépor en Gran Canaria permite a los coruñeses cerrar con más fe la primera vuelta
El encuentro estuvo marcado por la resistencia coral de los blanquiazules y la actuación estelar de su guardameta, quien justificó su titularidad deteniendo un penalti crucial a Jonathan Viera
En un duelo de alta tensión que cerró la primera mitad del campeonato, la UD Las Palmas y el RC Deportivo de La Coruña empataron 1-1 en el Estadio de Gran Canaria. Un reparto de puntos que premia la capacidad de sufrimiento del equipo gallego y castiga la falta de puntería de los locales, que dominaron el juego pero se estrellaron contra un muro llamado Álvaro Ferllo.
El encuentro estuvo marcado por la resistencia coral de los blanquiazules y la actuación estelar de su guardameta, quien justificó su titularidad deteniendo un penalti crucial a Jonathan Viera. Aunque el Dépor encadena cinco jornadas sin conocer la victoria, este empate le permite mantenerse en la zona noble de la clasificación, en puestos de playoff, de cara a una segunda vuelta que se prevé de "hipertensión".
Villares y una obra de arte para soñar
El partido comenzó con un monólogo amarillo. Las Palmas, fiel a su estilo asociativo con Fuster, Viera y Jesé, encerró al Deportivo en su área durante los primeros quince minutos. Jesé avisó con un disparo al poste tras una gran jugada de Manu Fuster, dejando claro que la tarde sería larga para la zaga coruñesa.
Sin embargo, en el fútbol la efectividad manda. Tras un aviso de Yeremay a la contra, el Deportivo golpeó primero en el minuto 23. Una combinación entre Stoichkov y Yeremay terminó en un córner que cambiaría el guion. Tras un despeje de Horkas, el capitán Diego Villares conectó una chilena espectacular que se coló en la portería canaria. Segundo gol consecutivo para el de Vilalba y estallido de júbilo en el banquillo visitante.
Ferllo, el guardián del empate
La alegría gallega estuvo a punto de evaporarse apenas siete minutos después. Un forcejeo entre Arnau Comas y Jesé terminó en un penalti señalado por el colegiado. Jonathan Viera asumió la responsabilidad, pero se encontró con la figura de Álvaro Ferllo, quien desvió el balón al larguero con una mano providencial y, en el rechace, detuvo de forma felina el remate a bocajarro de Mika Mármol.
Pese al heroísmo del portero, la insistencia canaria tuvo premio antes del descanso. Un centro de Amatucci fue cazado por Jesé, quien a la media vuelta y superando el marcaje de Noubi, puso el 1-1 definitivo en el marcador.
Un Dépor a medio hacer frente a sus miedos
La segunda mitad fue un ejercicio de supervivencia para los hombres de Antonio Hidalgo. Las Palmas salió nuevamente "con el cuchillo entre los dientes", obligando a Hidalgo a mover el banquillo rápido: retiró el cuarteto de "jugones" para dar entrada a José Ángel y ganar equilibrio.
El Deportivo tuvo sus opciones, especialmente un gol anulado a Stoichkov por un fuera de juego milimétrico de Quagliata y un mano a mano que Horkas salvó ante el propio Stoichkov. Pero la realidad estadística fue cruda para los coruñeses, que firmaron sus peores datos de posesión del curso (apenas 58 pases en campo rival con jugadores de la talla de Yeremay y Luismi Cruz).
Conclusiones de una primera vuelta agridulce
El Deportivo llega al ecuador en puestos de privilegio, pero con la sensación de estar "a medio hacer". La fragilidad defensiva —cinco jornadas seguidas encajando— y la incapacidad de derrotar a sus rivales directos son los deberes que Hidalgo debe resolver antes de que llegue la primavera. Por ahora, el punto en las islas se celebra como un bálsamo de competitividad ante uno de los "cocos" de la categoría.
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