El Deportivo arropa a Charlie Patiño, querido y odiado a partes iguales por los aficionados
Siente el club muchísimo, va a darle la vuelta a la situación", profetizó. No obstante, los aficionados no las tienen todas consigo, pues consideran a Patiño, que llegó en su momento como el futbolista con la tasación más alta de toda la plantilla del Deportivo -depreciando su valor desde los 10 millones que valía al poco más de medio millón en el que está valorado en estos momentos según el portal Transfermarkt- pero que, hasta la fecha, no ha demostrado ser merecedor del importante desembolso que hizo el Dépor por él en su día. UN DESEMPEÑO IRREGULARDesde Idiakez hasta Hidalgo, Patiño ha sido un futbolista sin apenas protagonismo y en lo que va de 2026 en seis de la docena de partidos en los que ha participado gozó de menos de un cuarto de hora para demostrar su fútbol. Su primer año lo cerró prácticamente inédito, con tan solo ocho presencias entre liga y copa y menos de 400 minutos en todo el año.
El abrazo en el que se fundió Yeremay con Charlie Patiño tras su gol al Mirandés tiene mucho de simbólico. Para empezar porque el inglés venía pasando malas semanas después de su fallo en Huesca que le costó dos puntos que podrían haber sido claves para el Deportivo de La Coruña (solo el paso de las jornadas dirá cómo de fundamental resultaba ganar en El Alcoraz ese día). En segundo lugar, porque tras las críticas de los aficionados salieron sus compañeros a cerrar filas, con el 10 al frente de los mensajes de apoyo a Patiño, tan querido como odiado en la grada de Riazor.
"POR ESE GOL SE LE MATÓ"
"El grupo es lo más importante, mucho más que cualquier jugador. Charlie en el partido contra el Huesca no estuvo bien, pero igual que yo no he estado bien en muchísimo tiempo", declaró el canario tras el choque, lanzándole un capote al centrocampista. "Creo que por ese gol se le mató, es un jugador que es muy joven y tiene un nivel muy alto. Es muy amigo mío, le tengo un cariño especial y quise celebrarlo con él", abundó Yeremay.
También el técnico, Antonio Hidalgo, se deshizo en elogios a Patiño, al que valoró su compromiso más allá de sus errores. "Hay que estar con los nuestros a muerte y Charlie Patiño es de los nuestros", enatizó el entrenador, que también se refirió al inglés como "un chico muy querido en el vestuario". "Desde el primer momento hemos estado cerca de él. Siente el club muchísimo, va a darle la vuelta a la situación", profetizó.
No obstante, los aficionados no las tienen todas consigo, pues consideran a Patiño, que llegó en su momento como el futbolista con la tasación más alta de toda la plantilla del Deportivo -depreciando su valor desde los 10 millones que valía al poco más de medio millón en el que está valorado en estos momentos según el portal Transfermarkt- pero que, hasta la fecha, no ha demostrado ser merecedor del importante desembolso que hizo el Dépor por él en su día.
UN DESEMPEÑO IRREGULAR
Desde Idiakez hasta Hidalgo, Patiño ha sido un futbolista sin apenas protagonismo y en lo que va de 2026 en seis de la docena de partidos en los que ha participado gozó de menos de un cuarto de hora para demostrar su fútbol.
Su primer año lo cerró prácticamente inédito, con tan solo ocho presencias entre liga y copa y menos de 400 minutos en todo el año. Este segundo curso ha más que duplicado ese tiempo sobre el verde en 30 encuentros, pero en su hoja de servicio solo ha incrementado sus amarillas: dos este año por una en la temporada pasada. No ha marcado ni asistido con la camiseta blanquiazul.
Los aficionados señalan habitualmente su complexión física libiana, que le hace perder muchos duelos en el cuerpo a cuerpo, y el exceso de confianza que demuestra en ocasiones, como el día del Huesca. De hecho, algunos incondicionales señalan directamente que no tiene nivel para Segunda División y recelan de la "burbuja del fútbol inglés".
Nadie duda de su talento, algo que se ve en apenas dos controles, pero la platea ya ha asumido que hace falta algo más que buen pie para jugar en este Dépor. Con todo, hay muchos parroquianos en el barco de Patiño y creen que el británico está destinado a algo grande. "Charlie va a hacer el gol del ascenso. Está escrito", replican algunos internautas a los críticos. Sería la redención definitiva de un jugador al que no le faltan apoyos en el vestuario.
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