Vox aspira a tener presencia municipal en Galicia a pesar de la crisis interna
La formación de Abascal supera los 3.400 militantes en las cuatro provincias gallegas desde 2023 y apunta a los comicios locales con más coordinadores territoriales y nuevos perfiles entre sus simpatizantes
Vox lleva años sin lograr representación institucional en Galicia, pero sus dirigentes provinciales en la comunidad aseguran que la situación ha cambiado de forma notable. Mientras el partido afronta uno de sus momentos internos más convulsos a nivel estatal —con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith, uno de sus fundadores históricos, tras un largo conflicto con la cúpula de Santiago Abascal—, la estructura gallega trabaja en silencio para construir una base más sólida de cara a las próximas elecciones municipales.
Según datos internos de la formación, desde 2023 el número de afiliados en Galicia se ha duplicado, alcanzando más de 3.400 militantes repartidos entre A Coruña, Lugo, Ourense y Pontevedra. Los mayores incrementos se han registrado en las provincias de A Coruña y Pontevedra. Paralelamente, también se han duplicado los coordinadores locales o de zona —figuras que cubren uno o varios concellos—, superando ya la setentena.
Los presidentes provinciales consultados por Europa Press —Álvaro Díaz-Mella en Pontevedra, Jesús Rodríguez en Lugo y Manuel Fuentes en A Coruña— coinciden en describir un ambiente más receptivo entre la ciudadanía gallega. A ello se suma María Jesús Morenza, al frente de la nueva gestora de Ourense, que también comparte ese diagnóstico optimista.
Un suelo electoral aún muy limitado
En las últimas elecciones locales, Vox apenas pudo presentar algo más de 30 candidaturas en toda Galicia, lo que evidencia las dificultades estructurales del partido para implantarse en una comunidad históricamente dominada por el PP. En las autonómicas de 2024, la formación tampoco logró entrar en el Parlamento gallego pese a mejorar ligeramente sus resultados respecto a comicios anteriores, según recoge Wikipedia en su análisis del ciclo electoral de ese año.
Fuentes del partido señalan que el objetivo inmediato pasa por superar ese registro en los próximos comicios locales. Para ello, las estructuras provinciales se centran en el despliegue de mesas informativas y en el trabajo de base en la calle, evitando por ahora hablar de candidatos concretos. Los dirigentes consultados se muestran disponibles para ocupar el lugar que la dirección estime oportuno.
Díaz-Mella apunta a un cambio de percepción ciudadana: donde antes encontraban rechazo, ahora perciben mayor interés, especialmente entre mujeres y jóvenes. Este dato coincide con el mensaje que la vicesecretaria de organización territorial de Vox, María Ruiz, trasladó durante una visita reciente a Ferrol, donde afirmó que el partido está cerca de batir sus registros de afiliación en A Coruña.
La agenda gallega: emigración, sanidad y campo
Los responsables de Vox en Galicia apuestan por centrar su discurso en cuestiones que consideran especialmente sensibles en la comunidad: la emigración, la sanidad pública y la situación del sector agrario. Rodríguez y Morenza confían en que estos temas movilicen a un electorado que, hasta ahora, no ha encontrado en Vox una opción con suficiente presencia local.
El contexto nacional no facilita el trabajo. La crisis interna del partido arrastra tensiones que vienen de tiempo atrás, con salidas sonadas como las de Macarena Olona o Espinosa de los Monteros, y la reciente expulsión de Ortega Smith tras ser expedientado por desobediencia después de negarse a ceder la portavocía municipal en Madrid añade ruido al momento político de la formación. La dirección nacional no se ha pronunciado sobre cómo estas turbulencias afectan a la estrategia territorial en comunidades como Galicia, donde el partido aún busca su primer gran éxito institucional.
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