El centro de salud de Baralla, al límite con un solo médico para todo el municipio, acusa el PSdeG
El concello lucense, catalogado como de especial dificultad por su dispersión y envejecimiento, debería contar con tres facultativos según su ratio correspondiente, pero la situación real dista mucho de ese mínimo. El PSdeG denuncia la pasividad del gobierno local y del SERGAS en un momento crítico para la atención primaria rural en Galicia.
La crisis de la atención primaria rural en Galicia tiene en Baralla uno de sus ejemplos más extremos. El Partido Socialista de Galicia en este concello lucense ha vuelto a elevar la voz ante una situación que considera inaceptable: el centro de salud local funciona, la mayoría de los días, con un único facultativo cuando la ratio correspondiente al municipio exigiría contar con tres. Así lo denuncia el portavoz socialista Jaime González del Río, que alerta de que ese profesional en solitario debe asumir simultáneamente las responsabilidades de dos plazas médicas, atender a domicilio a los pacientes que no pueden desplazarse y responder también a las urgencias que se presenten.
La situación resulta especialmente grave si se tiene en cuenta que Baralla está clasificado oficialmente como concello de especial dificultad, con una población envejecida y dispersa por un territorio de difícil acceso que requeriría, precisamente, una mayor dotación asistencial. La realidad, denuncian desde el PSdeG, es la contraria: menos médicos de los necesarios y una carga de trabajo que ningún profesional puede asumir con garantías de calidad.
A este escenario se suma una segunda capa de precariedad: cuando alguno de los facultativos causa baja, el SERGAS no siempre cubre el puesto. Y cuando lo hace, en ocasiones envía un médico con un contrato de solo cuatro horas diarias que no incluye ni atención domiciliaria ni respuesta a emergencias. Es decir, el parche es tan insuficiente que deja a la vecindad prácticamente desprotegida en los supuestos más críticos.
UN CASO MÁS
La denuncia del PSdeG de Baralla no es un caso aislado. La atención primaria gallega atraviesa uno de sus momentos más complejos. El sindicato médico O'Mega convocó una huelga indefinida en los centros de salud y puntos de atención continuada que arrancó el pasado 2 de marzo, denunciando una situación "insostenible" agravada por la falta de relevo generacional. Según datos conocidos recientemente, solo en 2025 se jubilarán 66 médicos en Galicia, cifra que se elevará a 115 el año que viene, lo que supone perder casi 200 facultativos en apenas dos años.
El Gobierno gallego, por su parte, defiende que está tomando medidas. La Xunta aprobó a finales de 2025 destinar cerca de 60 millones de euros en 2026 a la construcción y reforma de centros de atención primaria en toda la comunidad, y el Sergas tiene en marcha una reforma integral del modelo que, según el conselleiro de Sanidade Antonio Gómez Caamaño, contempla reducir la presión asistencial y mejorar las condiciones laborales de los profesionales. El Ejecutivo autonómico atribuye además parte del conflicto al marco estatal aprobado por el Ministerio de Sanidad, al que señala como origen de las tensiones laborales.
Lo cierto es que esa brecha entre los anuncios institucionales y la realidad cotidiana de los concellos rurales es precisamente lo que los socialistas ponen en el centro de su denuncia. Con muros reformados y farolas nuevas como argumento electoral, alertan, los servicios básicos siguen deteriorándose sin que el gobierno local haga nada por impedirlo.
CRÍTICAS AL ALCALDE
El PSdeG no limita su crítica al SERGAS. Apunta directamente al alcalde de Baralla, al que acusan de reproducir con la sanidad el mismo patrón que ya mostraron, según los socialistas, con el polémico proyecto de líneas de alta tensión que pretendía atravesar la parroquia de Constantin: inacción pública y falta de transparencia con la vecindad. En aquel asunto, recuerdan, el regidor afirmó en un primer momento desconocer el proyecto para después asegurar que llevaba años negociando con las empresas implicadas.
Los socialistas extienden la responsabilidad también a la gerencia sanitaria de la zona, a la que acusan de desconocer la realidad del territorio que gestiona. Consideran que sin un diagnóstico ajustado a las necesidades reales de un municipio como Baralla, es imposible diseñar soluciones eficaces. Y advierten de que ciertos cargos parecen más preocupados por su proyección en las estructuras del partido gobernante que por defender la sanidad pública en el rural.
Ante todo ello, el PSdeG exige al SERGAS y al gobierno local la cobertura inmediata de las tres plazas médicas que corresponden al concello, la presencia de profesionales con contratos completos que incluyan atención domiciliaria y respuesta a emergencias, y un compromiso real con un municipio que, por sus características demográficas y geográficas, necesita una atención reforzada y no reducida.
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