Galicia coge aire entre borrascas: un jueves sin avisos en tierra precede a un sábado de calma casi total
¿Cambiará a mejor el tiempo en la segunda mitad de febrero como apuntaron algunos meteorólogos? Es pronto para decirlo, pero al menos tenemos por delante un jueves sin avisos en ninguna parte del país y un sábado donde casi todos los gallegos podrán disfrutar del sol, ese astro que dicen se esconde detrás de las nubes de este carrusel de borrascas. La siguiente Nils, golpeará el viernes.
Por fin, tras una sucesión ininterrumpida de frentes que han azotado la comunidad, el mapa de alertas de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ofrece un respiro a los ciudadanos. Este jueves, por primera vez en un largo periodo de tiempo, no existe ninguna alerta activa en el interior de las cuatro provincias gallegas, lo que marca un punto de inflexión en la dinámica atmosférica que venía castigando el territorio. Aunque el litoral todavía lidia con los últimos coletazos de la inestabilidad marítima, la situación en la superficie terrestre se normaliza, permitiendo una jornada de relativa tranquilidad antes de que un nuevo sistema frontal, denominado Nils, se aproxime a nuestras costas el viernes.
Eso sí, en el litoral norte y en la montaña de Lugo se mantendrán durante la primera mitad de la jornada rachas muy fuertes de viento. En la costa gallega, especialmente en el noroeste y oeste de A Coruña y en A Mariña lucense, continúan los avisos marítimos por mar combinada de entre 5 y hasta 9 metros, con vientos del oeste y suroeste que pueden alcanzar fuerza 8 y 9 en el entorno de Estaca de Bares. De hecho, el jueves habrá alerta roja en el mar en el tramo de costa coruñés al oeste de Sisargas. El resto de la costa, alerta naranja. Así que ojo al pasear cerca del mar.
Durante el jueves el cielo estará nuboso o cubierto en el interior y algo más abierto en el litoral al inicio, aunque las nubes irán ganando terreno desde la madrugada. Se esperan lluvias y chubascos que tenderán a remitir durante la mañana, antes de volver a intensificarse por la noche en la mitad occidental, con una cota de nieve situada en torno a los 1.400 metros, lo que limita las nevadas a zonas de montaña. Las temperaturas se mantendrán en valores propios del invierno gallego, con mínimas sin cambios y máximas en ligero descenso.
En cuanto a las temperaturas, se mantendrán en valores suaves para la época del año, con máximas que alcanzarán los 16 grados en ciudades como A Coruña y Ourense. No obstante, este alivio es solo el preámbulo de un nuevo cambio brusco. La tregua del jueves servirá para que el suelo drene parte del agua acumulada antes de que el viernes la borrasca Nils reactive las precipitaciones intensas el viernes.
La jornada del viernes 13 volverá a estar marcada por las precipitaciones fuertes y persistentes, especialmente en el cuadrante suroccidental y en las áreas de montaña, debido al paso de frentes muy activos asociados a la borrasca atlántica Nils que estos días se desplaza cerca de las islas británicas.
AEMET prevé acumulados importantes de lluvia en 12 horas, con avisos por 40 milímetros en zonas como el suroeste de A Coruña y las Rías Baixas, así como en el entorno del Miño de Pontevedra, en un contexto de ríos de humedad que inciden de lleno en la fachada occidental gallega.
En la montaña de Ourense se activa también el aviso amarillo por nevadas de baja intensidad, con acumulaciones previstas de unos 5 centímetros en 24 horas y una cota de nieve que descenderá hasta los 700 metros al final del día, aunque las cantidades más relevantes se esperan por encima de los 1.200 metros.
Meteogalicia, por su parte, ha lanzado para el viernes más avisos que AEMET. Como suele suceder, las dos agencias públicas no coinciden plenamente, aumentando la angustia climática de los gallegos.
Aprovechar el sábado una ventana de buen tiempo que no durará
La gran noticia para la salud mental, el ocio y las actividades al aire libre llega con la confirmación de la tregua del fin de semana. Los modelos meteorológicos ratifican que el sábado por la tarde se producirá un cese total de las lluvias en toda la geografía gallega. Será un paréntesis seco y muy esperado dentro de la racha de borrascas atlánticas que han dominado el invierno. Este fenómeno permitirá disfrutar de una tarde sin paraguas, algo que se ha convertido en una rareza en las últimas semanas.
Sin embargo, esta ventana de estabilidad será efímera. Se prevé que la nubosidad vuelva a incrementarse rápidamente y que al caer la noche del sábado comiencen las primeras lloviznas por el oeste. Este será el aviso definitivo de que el domingo el tiempo volverá a complicarse de forma generalizada
Tras el último frente del viernes, los modelos apuntan a un cambio de patrón meteorológico a partir del sábado, cuando el anticiclón empezará a ganar protagonismo sobre la Península y Galicia disfrutará de una tregua de los temporales encadenados. La previsión de AEMET indica para el sábado 14 intervalos nubosos que tenderán a cielo cubierto a última hora, con temperaturas mínimas en descenso y heladas débiles en zonas altas, mientras que las máximas apenas variarán, en un ambiente frío pero algo más estable.
Domingo: vuelven las lluvias y suben las temperaturas
A partir del domingo 15, Galicia volverá a quedar bajo la influencia de bajas presiones atlánticas, con vientos del suroeste y una probabilidad de precipitación alta en la mitad occidental y más baja en Lugo y Ourense, de acuerdo con la predicción regional.
El cielo se mantendrá nuboso o cubierto en buena parte de la comunidad, con lluvias débiles y dispersas, mientras las temperaturas mínimas iniciarán un ascenso generalizado y las máximas repuntarán ligeramente en el litoral norte y en el tercio oriental, sin grandes cambios en el resto.
Lamentablemente, los modelos metereológicos para la siguiente semana apuntan, por ahora, a nuevos frentes. Es decir, más lluvia.
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