Galicia tiene en marcha una red pionera de vigilancia del consumo de drogas a través de las depuradoras, con datos que sitúan a la comunidad por debajo de la media europea en la mayoría de sustancias, aunque la cocaína emerge como el principal problema de salud pública.
Cada vez más gallegos se apuntan a retos de resistencia sin someterse a controles médicos previos; los especialistas advierten de que un simple electrocardiograma puede marcar la diferencia