El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Pontevedra ha dictado una sentencia que obliga a la Consellería de Sanidade a abonar una indemnización de 50.000 euros a un niño que sufrió una grave lesión cerebral. El magistrado considera que el sistema falló al no permitir que el menor estuviera acompañado por su progenitora durante una radiografía, a pesar de las advertencias de la mujer sobre el estado de nerviosismo de su hijo.