Pablo Alborés Cabaniña, conocido en la esfera pública gallega por haber sido el primer director de la extinta Fundación Puerto de Vigo (FPV), un ente que en su día creó Corina Porro, ha sido condenado por la justicia tras confesar haberse hecho pasar por médico y haber ejercido en centros de salud públicos y privados. Además de ejercer en las urgencias del Cunqueiro, el SERGAS lo incluyó en las listas de Medicina Interna.
La Xunta de Galicia ha dado un paso fundamental en la lucha contra el cáncer de pulmón, una de las neoplasias con mayor mortalidad. El presidente del Gobierno gallego, Alfonso Rueda, anunció que el Servizo Galego de Saúde (Sergas) va a extender a todas las áreas sanitarias de la comunidad el programa piloto de detección temprana de esta enfermedad. Este ambicioso plan prevé convocar a cerca de 49.000 ciudadanos considerados de alto riesgo, buscando replicar y ampliar los resultados iniciales que ya permitieron identificar casos en fase incipiente.
La Asociación Galega para a Defensa da Sanidade Pública acusa al conselleiro de situarse “fuera de la ley” por no remitir los resultados del programa al Ministerio de Sanidad y de “ocultar información” a las mujeres gallegas. El Sergas aún no ha respondido oficialmente a las críticas.