La Xunta ha puesto en marcha el protocolo de vigilancia ante la llegada de una masa de aire africano que puede degradar la calidad del aire en varias provincias gallegas. Las autoridades advierten a la población vulnerable de que adopte medidas preventivas mientras dure el episodio.
Se cumplen seis años desde que la realidad de la pandemia golpeó nuestra tierra. El primer caso confirmado de COVID-19 en Galicia se notificó el 4 de marzo de 2020 en A Coruña, detectado en un hombre que había viajado previamente a Madrid. Apenas unas semanas después, ese mismo mes de marzo, la comunidad registraría sus primeras víctimas mortales, marcando el inicio de una crisis sanitaria y social sin precedentes. Seis años después, la comunidad científica internacional sigue trabajando incansablemente para responder a la pregunta que paralizó el mundo: ¿de dónde salió exactamente este patógeno? Un nuevo informe apunta a que el origen más probable está en los murciélagos, pues se han hallado virus muy similares en ellos. De lo que hay muchas más dudas es como saltó al hombre.
La USC ha confirmado el caso. Sanidade confirma que, analizada la situación, no hay signos de plagas.
El tribunal gallego confirma que el Servizo Galego de Saúde deberá abonar casi 17.000 euros por una intervención que corrigió las secuelas de una colonoscopia mal practicada en el hospital comarcal de Verín.
El parto es uno de los momentos más esperados y, simultáneamente, más vulnerables en la vida de una mujer. Aunque la mayoría de los partos transcurren sin incidentes, existen riesgos médicos que pueden surgir de manera súbita y comprometer tanto la salud materna como la del recién nacido. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, aproximadamente el 15% de los partos en España presentan algún tipo de complicación que requiere intervención médica inmediata, y en un 3-4% de estos casos, las consecuencias pueden ser graves si no se actúa con la diligencia adecuada.