La presencia de Santiago Abascal en la ciudad condal ha despertado el rechazo de un grupo de activistas.
Daniel Baena, teniente coronel de la Guardia Civil, ha calificado así el ambiente de Catalunya antes de la celebración del referéndum ilegal.
La vicepresidenta Carmen Calvo ha alertado al presidente de la Generalitat que la presidencia no le pertenece.
A Puigdemont no le gustan los que tienen criterio propio y aparta de las listas electorales a aquellos que son más inteligentes y mejores políticos que él, por ejemplo Carles Campuzano.
El ejecutivo español ha trasladado su malestar al gobierno alemán por la implicación de la empresa informática en el referéndum ilegal el 1 de octubre.
El Supremo otorga a la testigo la “misma restricción” que se le hizo valer a Xavier Muro, secretario general del Parlament, tal y como solicitó Rosa María Seoane, abogada del Estado.
Seguramente sea consecuencia de ese déficit democrático, pero uno tiene la sensación de que el juicio del Procés está pasando bastante desapercibido entre la mayoría de la población gallega y española.
La exvicepresidenta del Gobierno de Rajoy achacó la intervención policial del 1-O a los llamamientos masivos por parte del gobierno catalán para que la gente actuase “como murallas humanas”.
El expresidente del gobierno catalán dice sentirse “corresponsable” del juicio del procés.
La intervención el pasado jueves del líder de ERC ha despertado un cierto malestar entre varios magistrados.
El exconseller de Interior de la Generalitat ha declarado hoy ante el Supremo, afirmando que no dio órdenes políticas a los Mossos d’Esquadra.
"Aquel tipo que vi en la televisión que gritaba como un poseso en Fitur "¡Aquí no entra ni Dios!", me ha convencido plenamente para no subirme a un taxi".
El auge de los gobiernos antieuropeos y la riada de ultras que ocupan las calles quieren hacer desaparecer de nuestras vidas las ideas liberales que heredamos de los Padres fundadores y que nos han mantenido en paz tras una post-guerra angustiosa.
Dejaros de paripés, os lo pido. Acabemos de una vez y que no vuelvan los que han mantenido el poder en Catalunya durante tantos años a meternos a todos en un nuevo charco maloliente. A ver si es verdad.
La irrupción de Ciudadanos en el panorama político español resultó, a priori, una bocanada de aire fresco, con un joven Albert Rivera dispuesto a comerse el mundo.
Pilar Calvo, portavoz de Jordi Turull, Quim Forn, Josep Rull y Jordi Sánchez, ha anunciado que los cuatro abandonan la huelga de hambre iniciada hace unos días.
Los muchachos de Arran, una de las ramas violentas de la CUP, llevan una temporadita de actividad intensa de creación "cultural", pintando sedes de partidos políticos.
La escenificación del Consejo de Ministros en Barcelona es una buena muestra de lo que yo entiendo por mareo colectivo.
Ahora, como estos dos genios de la política no se hablan, se recurre al papel oficial y a un desdén calculado, que en el caso catalán pasa por hacer una llamada a Bruselas antes de contestar.
Estamos bajos de moral porque además la vía eslovena con la que nos ha amenazado el sátrapa Torra va poniéndose en marcha.