La expansión de las redes sociales, las aplicaciones móviles y las plataformas digitales está cambiando la forma en que miles de personas viven el Camino de Santiago. Lo que antes se entendía como una experiencia de desconexión, esfuerzo físico y búsqueda espiritual, se ha convertido en un trayecto mediado por la tecnología, donde cada peregrino negocia de manera constante su relación con la conexión digital.
Durante el mes de julio llegaron a Santiago de Compostela 50.868 caminantes, según los datos de la Oficina de Peregrinaciones, casi 3.400 personas más que el mismo mes de 2017