El Servizo Galego de Saúde ha vacunado a 3.092 usuarios de residencias en el arranque de la administración de la cuarta dosis contra la covid-19, en la que se incluyen las dos variantes de ómicron BA.4 y BA.5, lo que implica que el 88,02 por ciento de las personas a las que se les podía inocular recibieron el pinchazo.
La Diputación de Lugo ha manifestado, mediante una moción impulsada por el BNG que ha salido adelante en el pleno también con respaldo de los socialistas --ambos cogobiernan la institución provincial--, su apoyo a una iniciativa legislativa popular (ILP) promovida por SOS Sanidade Pública con el fin de "fortalecer" la Atención Primaria. Los populares han votado en contra.
Si atendemos a los modelos anteriores, a estas alturas Galicia estaría experimentando un aumento paulatino de casos activos y un repunte de hospitalizados después de varias semanas con valores negativos tanto en la media móvil semanal como en la razón de tasas. Sin embargo, el proceso de gripalización parece haber dejado obsoletas las experiencias anteriores.
La Covid-19 deja, un lunes más, unos datos irregulares en una comunidad que comienza hoy a inmunizar a los usuarios de las residencias gallegas. El inicio de la campaña de la cuarta dosis coincide con un aumento de hospitalizados, con 16 hospitalizados desde la última actualización. Pueden no parecer muchos, pero es la mayor cifra desde el 16 de julio, cuando se añadieron 33 pacientes al listado.
Los geriátricos, los más golpeados durante los momentos más críticos de la pandemia, inician este lunes el proceso para fortalecer la seguridad de los mayores. La comunidad cuenta actualmente con 400.000 dosis de vacuna contra el coronavirus, que incluyen dos variantes de ómicron. 21.000 personas son la población diana en estos momentos.
Han denunciado barreras en los ámbitos de la educación y la sanidad en Galicia
La plataforma inicia este domingo 25 de septiembre la ronda de recogida de firmas que llevará a la organización por disntintos municipios de la Costa da Morte.
Los datos de esta jornada en la comunidad son los peores desde el 26 de agosto en lo referido a los casos activos. El repunte de casos, con 98 más en apenas 24 horas, deja un saldo de 1.546 casos en la comunidad en estos momentos, por lo que retrocedemos al 2 de septiembre, momento en el que había tantos o más casos activos. El fondo, hasta ahora, fueron los 1.191 casos del día 11.
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha avanzado que Galicia ofrecerá la vacuna de la gripe al mismo tiempo en que se administre la cuarta dosis de la covid-19, que incluye dos variantes de ómicron. En todo caso, no significa que la campaña en general se vaya adelantar, sino que se simultaneará para aquellas personas que así lo quieran, con el fin de ponerse los dos pinchazos en el mismo acto sanitario.
El peso excesivo en la espalda de los más pequeños puede provocar problemas en los pies, pero también en la espalda o los hombros.
En solo 24 horas el SERGAS notifica un 66% de pacientes de Covid-19 ingresados menos en las Unidades de Cuidados Intensivos. Es una caída importante, aunque se traduce en que de nueve enfermos de coronavirus en críticos pasamos a tres. Porcentualmente es un salto importante, sobre todo porque, aunque los casos activos siguen creciendo y cada vez a mayor ritmo, la sanidad gallega todavía cuenta con un importante margen de maniobra.
Desde hace ya unos días los datos evidencian la tendencia al alza en la que se ha zambullido la comunidad gallega, que ve crecer sus cifras de casos activos y sin indicadores que sean favorables en estos momentos. Crece la media semanal, el factor que nos permite predecir la deriva de la pandemia, pero, contra pronóstico, no ocurre lo mismo con al cifra de hospitalizados.
Este miércoles 21 de septiembre se celebra el Día Mundial del Alzheimer, una terrible enfermedad que cada vez afecta a más y más personas. Solo en España, son 900.000 los afectados por esta dolencia neurodegenerativa para la que, de momento, no se ha encontrado una cura ni un tratamiento realmente efectivo.
La Subdirección Xeral de Farmacia del Servizo Galego de Saúde (Sergas) recibió veinte notificaciones de muertes que podrían estar relacionadas con efectos adversos de la vacuna contra la covid-19, según recoge el último Boletín de Farmacovigilancia, que recuerda la necesidad de llevar un registro de efectos adversos que podrían atribuirse a las vacunas.
Desde hace ya varias semanas, los datos diarios reportan que el área sanitaria de Ourense es, con diferencia, la que está registrando un comportamiento más errático con respecto a la pandemia. Sin los habitantes de áreas como Vigo, A Coruña o Santiago, el área auriense es, en estos momentos, la más afectada, y sigue añadiendo más contagios a su lista de nuevos positivos.
Como viene siendo propio del fin de semana, los datos de la comunidad mejoran en cuanto al número de casos activos, con un descenso que, comparado con las cifras al alza de los últimos días, podría considerarse hasta pronunciado. Sin embargo, las cifras de hospitalizados y la media móvil semanal, los dos indicadores que de verdad debemos atender, arrojan cifras no tan positivas.
A las puertas del fin de semana los últimos datos notificados por el SERGAS son poco alentadores, aunque no tan malos como en etapas anteriores. Lo más crudo de la pandemia ha pasado, sí, pero parece evidente de que Galicia entra en una nueva fase, con una tendencia al alza de enfermos de Covid-19.
Reforzar a los más vulnerables justo a la entrada del otoño es lo que se venía haciendo con la gripe y es el método que se aplicará en este proceso de gripalización con el que se está enfrentando al coronavirus.
Pese a las promesas de la Xunta de que el centro reabriría este mismo mes, la realidad es que el ambulatorio mantiene las puertas cerradas, como hizo por la pandemia.
Hemos superado lo más crudo de la crisis sanitaria. Es evidente que, salvo con la aparición de una nueva variante mucho más agresiva que las actuales, la situación no se desbocará como en el pasado. Sin embargo, también parece obvio que el comportamiento del coronavirus empieza a asemejarse al de la gripe, también en sus subidas y bajadas estacionales.