El ERE del Santander cerraría un tercio de las sucursales vaciando más aún el rural gallego, denuncian sindicatos

|

Representantes de Comisiones Obreras (Jorge Villarino) y la Confederación Intersindical Galega (Rosa Conde) atienden a Galiciapress para explicar las consecuencias que el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) anunciado por el Banco Santander puede provocar en Galicia, sobre todo en el rural, que tiene cada vez menos sucursales debido a las sucesivas fusiones bancarias.


“La clientela sigue demandando una atención presencial, especialmente aquella de mayor edad o con escasos conocimientos digitales y dificultades para acceder a ellos ”, advierten desde la CIG .


Mientras todavía colean los efectos del último ERE en el banco de Ana Botín, los sindicatos muestran su "rechazo" a este nuevo expediente, dibujan sus líneas maestras  para negociar  con el Santander y ponen la lupa sobre el supuesto éxito de la recolocación de personal por la que saca pecho el banco.


Ana botu00edn

Ana Botín, presidenta del Banco Santander


El anuncio del Santander logicamente no ha caído nada bien en los sindicatos, que lo ven como otra nueva muestra de la “destrucción de empleo” en el sector. 


CC.OO. BUSCA "CERRAR EL PERÍMETRO" DEL ERE

“Más allá de los planteamientos que se puedan hacer por parte del banco en relación a lo escaso de los márgenes de intermediación, la fortaleza del grupo Santander, y su diversificación por áreas y negocios debería servir para no hacer recaer siempre el peso de los ajustes sobre las personas”, considera Jorge Javier Villarino, secretario xeral de la agrupación del sector financiero de Comisiones Obreras.


Villarino indica que, si bien la ley ampara a la empresa para seguir con el expediente de forma unilateral en caso de que no se produzca un acuerdo, desde CC.OO. trabajan para “elaborar propuestas que cierren el perímetro del ERE, se apliquen medidas que minimicen la destrucción de puestos de trabajo, y se procuren condiciones dignas para los afectados, siempre primando la voluntariedad, garantizando la viabilidad futura de la entidad para la plantilla”.

"Una brutal agresión el conjunto de la plantilla, tanto por el número de personas afectadas, como por las supuestas medidas de flexibilidad interna" (CIG) 


En términos parecidos se expresa Rosa Conde, de la Conferación Intesindical Galega. La CIG muestra su “rechazo” del sindicato a este proceso que consideran “una brutal agresión el conjunto de la  plantilla, tanto por el número de personas afectadas, como por las supuestas medidas de flexibilidad interna que el banco propone para reducir el número de despidos”.


UNA RECOLOCACIÓN CON SOMBRAS

Sobre esta “flexibilidad” sacó pecho el Santander recientemente, aludiendo a su capacidad de recolocación para los empleados afectados, algo que es “una obligación legal para las empresas que acometen un ERE”, como indican desde CC.OO, pero que dependen “de diversos factores”. 


“En este sentido Banco de Santander suele apostar por programas de recolocación de mucha calidad, que incluso abarcan la posibilidad de ofrecer sus servicios a los familiares de las personas afectadas. No obstante, el éxito de las empresas de outplacement no puede desligarse de la coyuntura económica”.


Desde CIG, en cambio, critican que la movilidad geográfica podría llegar hasta los 400km pese a que en estos momentos hay un acuerdo con la entidad bancaria que establece un máximo de 75 km para reubicar al personal de una oficina afectada. A renglón seguido, sostienen que el propio Santander les trasladó que en torno a la mitad de los trabajadores afectados por el ERE dejaron la entidad “con intención de participar en una búsqueda activa de empleo”, además de reconocer abiertamente las dificultades que encuentran en Galicia para la reubicación del personal.


Por los datos que tenemos nosotros a nivel de Galicia, la mayoría del personal que esta reubicado, es porque ya lo habían apalabrado antes de salir del banco, o porque consiguieron un empleo por sus propios medios. Situaciones que la empresa de recolocación aprovecha para incorporar sus estadísticas” añade Conde.


“También propone el pase de trabajadoras y trabajadores a empresas del grupo, donde continuarán haciendo trabajos bancarios, tareas que previamente el banco externaliza a esas empresas del grupo. Eso implica empeoramiento de las condiciones laborales, ya que estarán supeditados a convenios de inferior rango”, denuncia Conde, a la vez que recalca que el personal recolocado “acaba siendo despedido en un corto espacio de tiempo” según han comprobado en “procesos recientes”.


Por todo esto, la propuesta de CIG es alcanzar un acuerdo por prejubilaciones en el que el banco “asuma íntegramente el coste de esta amortización de puestos de trabajo, cubriendo las cotizaciones a seguridad social hasta la edad común legal de jubilación”, de forma que este proceso “no suponga costes para el erario público”.


ERE SOBRE ERE

Este nuevo ERE llega poco después de que cristalizase el ERE anterior producto de la fusión con Banco Pastor y Banco Popular. En CIG cifraban las oficinas del grupo en 2017 en 415; hoy son 234: 102 en A Coruña, 30 en Lugo, 27 en Ourense y 75 en Pontevedra. 


“Según la información facilitada por el bancos el número de cierres previstos en este nuevo ERE es de 79 oficinas, el 33,76% de la red actual de oficinas”, comenta Conde, que además señala cuantas cerrarán en cada provincia: 32 en A Coruña, 15 en Lugo, 23 en Pontevedra y nueve en Ourense.


En CC.OO. ponen el foco sobre el número de personas que abandonaron la entidad por mor del anterior ERE: 225. “Galicia fue una de las comunidades más afectadas por el solapamiento con la red de Banco Pastor”, esgrimen. CIG, en cambio, maneja unas cuentas algo distintas: “En septiembre de 2018 cuando se produce la integración jurídica con Banco Santander la plantilla en Galicia era de 2.110 personas; A 31 de marzo de 2020 (fecha de finalización del ERE negociado en 2019) la plantilla era de 1.806 personas. Hay una reducción de plantilla de 304 personas (un 14,40%)”. La plantilla actual, según las cifras de CIG, es de 1.776 personas.


En cuanto a las estimaciones de cara al nuevo expediente, desde Comisiones prefieren ser cautelosos y examinar detenidamente los datos facilitados le pasado día 17 por la entidad liderada por Ana Botín. Sin embargo, hacen hincapié en la “tendencia actual de las empresas del sector”, orientadas a “concentrar sus recursos en grandes oficinas en los núcleos urbanos, con lo que normalmente en estos procesos las oficinas pequeñas, tanto del rural como de barrio, suelen ser las más afectadas”.


LA GALICIA VACIADA…DE BANCOS

Es en este punto donde Galicia sale peor parada, ya que estos expedientes tienen un impacto especial en una comunidad como la gallega en la que el rural tiene un peso tan importante, pero en la que comprobamos como muchos municipios se están quedando sin servicios tan importantes como el acceso regular a una entidad bancaria en detrimento de la banca online. Sin embargo, no todos los rincones de Galicia tienen un buen acceso a internet y una gran parte de la población, especialmente la más envejecida, experimenta dificultades a la hora de adaptarse a estos nuevos sistemas.


Banco santander

El interior de Galicia se está quedando sin servicios bancarios presenciales


El fenómeno de exclusión financiera en Galicia va de la mano con la dispersión poblacional y un rural envejecido con zonas con mal acceso a los recursos digitales”, dice Villarino. “De alguna manera es un factor coadyuvante a la despoblación del interior y a la concentración de la población en los principales núcleos urbanos, especialmente en provincias como Ourense o Lugo”, incide.


Para Conde, estos efectos en el rural gallego se explican a través del nuevo modelo de negocio que pretende aplicar el Santander, el cual “implica un aumento en la atención comercial con gestores y gestoras en remoto”. Así, denuncia que esto traerá consigo el cierre de oficinas en muchas localidades, mientras que en otras “establecerán ventanilla de caja (cierran la oficina, y el personal de la oficina abierta en el municipio más próximo atiende un par de horas, dos días a semana como mucho, el servicio de caja) y en otros casos se externalizará el servicio mediante un Agente colaborador o un Agente financiero (autónomos con contrato mercantil)”.


DIGITALIZACIÓN FORZOSA

CIG ahonda todavía más en el problema que supone para el rural y ataca al Santander por imponer a sus clientes la digitalización de sus servicios. “Los clientes, antes y durante la situación de pandemia, están siendo forzados por el banco a digitalizarse, con una agresiva campaña desde la red comercial. La clientela sigue demandando una atención presencial, especialmente aquella de mayor edad o con escasos conocimientos digitales y dificultades para acceder a ellos”, subrayan, recordando que esta digitalización “forzada” deja “una situación de vulnerabilidad extrema la esos colectivos, que tienen que depender de otras personas de su entorno para acceder los canales digitales, perdiendo así su capacidad de  autogestión y su privacidad”.

La clientela sigue demandando una atención presencial, especialmente aquella de mayor edad o con escasos conocimientos digitales y dificultades para acceder a ellos


Esta digitalización también ha tenido un impacto directo en las labores tradicionales de las plantillas. En octubre el Santander abrió un centro en A Coruña para la atención remota. “Proponemos como medida del mantenimiento de empleo en Galicia, como contraposición a habitual centralización en Madrid, la reubicación de personas en estos departamentos, evitando así la amortización de puestos de trabajo y movilidad geográfica fuera de Galicia”, reclama CIG.


¿UN NUEVO ORDEN BANCARIO?

Pese a todo, este movimiento del Santander no es el más sorprendente dado en el sector en los últimos tiempos, ya que en el mundo de la banca estamos asistiendo a una reconversión por parte de sus grandes actores. BBVA y Sabadell preparan una fusión, Bankia y La Caixa otra, también Unicaja y Liberbank… ¿A qué se deben todos estos cambios? ¿Se pueden explicar únicamente con la justificación de la pandemia? Villarino considera que, si bien la crisis sanitaria ha jugado un papel fundamental, la sucursal “sigue siendo el principal punto de venta de productos y servicios bancarios, y las personas que trabajan en ellas las que siguen luchando” y que tras la crisis serán un elemento fundamental para la recuperación económica.


La pandemia ha avanzado un lustro planes que ya estaban encima de la mesa. La tormenta perfecta que afrontamos tiene muchas causas, por un lado el proceso de concentración del sector financiero que la que llevamos más de una década inmersos, que ha eliminado multitud de jugadores, y con ellos sus servicios centrales y redes de sucursales, el avance de las nuevas tecnologías y el hecho de que todo el mundo tiene en el bolsillo la posibilidad de operar sus contratos bancarios casi al mismo nivel que la persona que trabaja en la oficina bancaria, la bajada de los márgenes de las entidades en un entorno de tipos negativos que no parece que varíe en el corto plazo...”, enumeran desde Comisiones, antes de zanjar que la pandemia “ha acelerado la necesidad de adaptación de los clientes a las nuevas tecnologías”.


Las perspectivas desde CIG, no obstante, son mucho menos halagüeñas. Para el sindicato estos procesos de reconversión bancaria solo son un nuevo capítulo del camino que llevan dibujando los bancos desde la crisis del 2008 y que se dirige hacia un sistema financiero concentrado en “cuatro o cinco entidades privadas”.



Un proceso que perjudica al personal, a la clientela y al conjunto de la sociedad. Solo beneficia a los grandes grupos multinacionales propietarios de grandes paquetes de acciones, a la codicia”, lamentan desde el organismo sindical, que critica especialmente la venta de Bankia, “una entidad participada por el Estado; un bien público que será ‘vendido’ sin seguir los criterios mínimos en estos procesos”.


“Cuando por decisiones políticas se produce un proceso de reconversión en un determinado sector, que lleva la destrucción de millares de puestos de trabajo, es habitual que se pacte un marco específico que proteja al personal, en el caso de los bancos no es así”, afirman desde CIG. En este sentido, argumentan que las reformas laborales vigentes, la reforma de las pensiones o la presunta alianza entre los bancos y los sindicatos CC.OO y UGT para “justificar los distintos ERE alegando que no había despidos y que eran salidas voluntarias” han jugado en contra del empleo en el sector.


 “En definitiva, las fusiones destruirán millares de empleos, dificultando la aplicación de medidas menos traumáticas. Pero además las fusiones tienen un impacto laboral también para el personal que queda. Ya hoy la sobrecarga de trabajo es brutal, asumiendo la mitad del personal todo el trabajo; se aplican políticas comerciales muy agresivas, con objetivos comerciales crecientes que fuerzan horarios flexibles y sin limitación (con jornadas laborales de 50-60 horas); hay un recorte permanente en los salarios y en el resto de condiciones laborales; prolifera el abuso de contratos temporales y a tiempo parcial con movilidad geográfica”, denuncian desde CIG, que recuerda que además de los trabajadores los peor parados vuelven a ser los clientes, como en la crisis del 2008. 


Una pasada protesta de la CIG contra el anterior ERE en el Grupo Santander

Una pasada protesta de la CIG contra el anterior ERE en el Grupo Santander  


relacionada Banco Santander anuncia un ERE para 4.000 empleados y cierre de casi un tercio de sus oficinas en España
relacionada Banco Sabadell proyecta cerca de medio centenar de despidos en sus oficinas de Galicia
relacionada Los espionajes de Villarejo condicionan una posible fusión entre BBVA y Banco Santander

Sin comentarios

Escribe tu comentario




He leído y acepto la política de privacidad

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Este periódico fue seleccionado por Google News Initiative para su Journalism Emergency Relief Fund

Pressdigital
Plaza de Quintana ,3 15704 Santiago de Compostela
Tlf (34)678803735

redaccion@galiciapress.es o direccion@galiciapress.es
RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS. EDITADO POR POMBA PRESS,S.L.
Aviso legal Cookies Consejo editorial Publicidad
Powered by Bigpress