En la Champions del turismo, pero sueldos de Tercera para los trabajadores del sector, acusa CC.OO.
Los buenos datos del Turismo en España no se corresponden con unas mejores condiciones de trabajadores con sueldos por debajo del salario medio nacional.
El motor económico de España ruge con más fuerza que nunca, pero sus piezas internas muestran signos de desgaste. Según los últimos datos de cierre de ejercicio, el país ha pulverizado sus propios registros al recibir a 97 millones de turistas internacionales, lo que ha generado una inyección económica de 135.000 millones de euros. Esta pujanza sitúa la contribución del turismo en el 12,6% del PIB nacional (unos 200.000 millones de euros), superando en un 28% los niveles previos a la crisis sanitaria de 2019. Sin embargo, el informe anual de CCOO Servicios pone el foco en la otra cara de la moneda: una industria que crece en beneficios pero no en calidad de vida para sus trabajadores.
A pesar de la bonanza financiera, el empleo en el sector sigue marcado por la inestabilidad. De los 300.000 puestos de trabajo creados durante los meses de máxima afluencia, apenas 40.000 se consolidaron al finalizar el año, tras un mes de noviembre que se saldó con la pérdida de 100.000 empleos. Actualmente, cerca de tres millones de personas sostienen esta industria, repartidas en más de 600.000 empresas, siendo la Hostelería el epicentro laboral al aglutinar el 64% de la ocupación total del sector.
BRECHA SALARIAL Y PRECARIEDAD FEMENINA
La radiografía salarial que ofrece CCOO Servicios es demoledora: el 95% de los asalariados de hostelería percibe una remuneración inferior al sueldo medio de España. La organización sindical destaca que, mientras el excedente empresarial escaló del 20% al 23% entre 2019 y 2023, el peso de los costes destinados a salarios cayó del 33% al 31%. A esta situación se suma una tasa de parcialidad del 33% que afecta mayoritariamente a las mujeres, en un subsector altamente feminizado donde las jornadas extenuantes y la escasa promoción profesional son la norma.
Geográficamente, la dependencia del turismo es desigual pero intensa en el litoral. Baleares lidera esta subordinación laboral con un 23,5%, seguida de Canarias con un 16,8%. Otros puntos críticos de concentración de empleo turístico se sitúan en Málaga, Cádiz, Granada, así como en las provincias de Alicante, Castellón, Girona y Tarragona, todas por encima del umbral del 10%. Además, el sector se confirma como refugio para la población migrante, que ya representa el 29% de la fuerza laboral a nivel estatal, llegando al 37% en Cataluña.
INVERSIÓN EXTRANJERA Y GIRO HACIA EL LUJO
El modelo de negocio está virando hacia la exclusividad. El capital financiero internacional ha puesto sus ojos en la planta hotelera española, con una inversión que creció un 28% en 2025, concentrada en Madrid, Barcelona, Canarias y Baleares. Esta tendencia se traduce en una apuesta por el turismo de lujo: la oferta de hoteles de categorías inferiores (1 a 3 estrellas) mengua, mientras se prepara la inauguración de 52 nuevos establecimientos de cinco estrellas para el próximo año 2026.
Este crecimiento a "dos velocidades" evidencia una brecha entre el visitante foráneo y el residente. Desde 2021, el turismo internacional ha repuntado un 224%, frente a un modesto 36% del turismo nacional. Los precios hoteleros, por su parte, han subido un 44%, una cifra que triplica ampliamente el avance del IPC. Esta inflación en el alojamiento y el transporte está transformando los hábitos de consumo, impulsando el auge de las viviendas turísticas (que ya suponen el 10% de la oferta) y la llegada masiva de cruceristas que no pernoctan en los destinos.
EXIGENCIAS SINDICALES PARA UN NUEVO MODELO
Ante este escenario de saturación, CCOO Servicios ha instado a las administraciones a intervenir para garantizar la sostenibilidad del modelo. El sindicato demanda la implantación de tasas turísticas en las zonas con mayor presión y la creación de un Pacto de la Industria Hotelera. Entre sus reivindicaciones principales figuran la dignificación de los sueldos, la regulación estricta de la externalización y de los contratos fijos discontinuos, además de una mejora real en los planes de salud laboral y formación.
Mientras los mercados tradicionales como Reino Unido, Alemania y Francia mantienen su liderazgo, emergen nuevos actores como Polonia —clave en la temporada invernal canaria— y potencias de larga distancia como EE. UU., China y Japón. No obstante, el sector español sigue estrechamente vinculado a los grandes turoperadores internacionales, a pesar del éxito creciente del turismo de congresos y negocios, conocido como segmento MICE, que aporta un alto valor añadido a la economía nacional.
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