Cuando ser los mejores no basta: inquietud en Stellantis Vigo, olvidados pese a los récords de producción
Los números de la planta de Balaídos son muy buenos, pero Zaragoza y Madrid están por delante en los planes de la compañía.
"¿Qué más tenemos que hacer?", se preguntarán hoy los operarios de la planta de Stellantis Vigo. Las cifras en la factoría olívica son verdaderamente encomiables, con un récord histórico de producción en 2025 y un 2026 que va camino de romper de nuevo los registros. El grupo parece no tener nada que reprocharle a la plantilla de una planta que se deja la piel en cumplir con los objetivos, pero que, no obstante, asiste con desazón a las noticias en las que las alianzas de la compañía relegan a la fábrica gallega a un segundo plano, con las factorías de Madrid y Zaragoza acaparando la carga de trabajo que impide crecer a Stellatis Vigo, donde la Central Unitaria dos Traballadores (CUT) cuestiona que los buenos números no tengan un efecto sobre las condiciones salariales y laborales.
RÉRCOD TAMBIÉN EN SACRIFICIOS
Desde la CUT ponen de manifiesto la evolución productiva en Stellantis Vigo que dibuja "una realidad incontestable": "La planta continúa batiendo marcas históricas de producción y productividad mientras las condiciones laborales y la salud de la plantilla siguen deteriorándose, sin una recompensa justa al enorme esfuerzo realizado".
El primer trimeste del presente ejercicio revela la tendencia al alza, con cerca de 142.000 unidades producidas hasta marzo, elevando los niveles productivos en un 2%. El sindicato descree que esto sea resultado de "milagros industriales" o "fórmulas mágicas de gestión". "El verdadero motor de estos resultados son miles de trabajadores y trabajadoras sometidos, día tras día, a ritmos de trabajo cada vez más elevados, a una mayor presión productiva y a un desgaste físico y mental absolutamente insostenible", denuncian, abundando en el hecho de que,detrás de los récords, hay "más carga de trabajo, menos tiempos de recuperación, más dolores musculoesqueléticos, más ansiedad, más estrés y una sensación generalizada de agotamiento".
"La productividad aumenta constantemente, pero las condiciones de trabajo no mejoran en la misma proporción", lamentan, al tiempo que señalan a la patronal y la Xunta como complices de las malas condiciones de los operarios, toda vez que han instalado el debate en la opinión pública sobre el absentismo laboral, relacinándolo con una "falta de compromiso" de los trabajadores, en lugar de por qué se dan tantísimas bajas médicas

"Se trata de un relato profundamente interesado y peligroso que busca desviar el foco de las verdaderas causas: la organización del trabajo, los ritmos abusivos y la falta de prevención real", insisten desde el sindicato, amparados en datos publicados por la OIT o la OMS y en los ejemplos de las recurrentes bajas fruto de "trastornos musculoesqueléticos derivados de movimientos repetitivos, manipulación de cargas y posturas forzadas, un aumento constante de las dolencias de salud mental asociadas a la presión laboral, la incertidumbre y el estrés crónico". "No es una opinión: es una realidad avalada por la evidencia científica y epidemiológica", subraya la CUT.
"CUERPOS AGOTADOS"
Pese a ser el de la automoción uno de los sectores puntales de la economía gallega, el sindicato censura describir esto como un "éxito industrial", cuando se sostiene sobre "cuerpos agotados y salud deteriorada". "Si el sector es clave para la economía gallega, también debería ser ejemplar en las condiciones de trabajo y en la protección de la salud laboral", sostienen, acusando una particular presión en una carrera constante contra el cronómetro por ser más eficientes en menos tiempo,
"Mientras la empresa habla de competitividad y eficiencia, el personal lleva años soportando un modelo productivo basado en la intensificación continua del trabajo. Un modelo en el que la salud pasa a un segundo plano y en el que muchas personas precisan medicarse para poder aguantar la jornada laboral", recalcan desde la CUT, que no ve que esto tenga una repercusión en los salarios de la plantilla, que sigue sin recibir una "paga de beneficios digna" pese a la flecha ascendente en los beneficios, que tampoco se revierten en eliminar las altas tasas de temporalidad ni en un freno a los ERE que han golpeado a la empresa en los últimos años.
"Los beneficios y los buenos resultados existen. Los récords de producción también. Lo que no existe es un reparto justo de la riqueza ni una mejora real de las condiciones para quien hace posible esos resultados", acusan desde la CUT, que creen "inaceptable" que se exiga todavía más a la plantilla cuando no son recompensados por sus sacrificios ni se corrigen las deficiencias. "Si Stellantis Vigo es capaz de batir récords históricos de producción, también debe ser capaz de garantizar récords en derechos, estabilidad laboral, prevención y protección de la salud. Porque detrás de cada vehículo producido hay personas. Y sin ellas, ningún récord sería posible", zanjan.
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