El carguero María Francisca, atracado en Vigo, lleva aceite de palma y perdió varios contenedores en la mar
El Puerto de Vigo insiste en que no hay riesgo ambiental para la ría argumentando que los contenedores se perdieron en aguas portuguesas
El portacontenedores ‘María Francisca’ permanece atracado en el Puerto de Vigo tras perder varios contenedores frente a la costa de Aveiro por un fuerte temporal y sufrir un corrimiento de carga durante su travesía desde Lisboa. La Autoridad Portuaria insiste en que la situación está bajo control y que no existe riesgo ambiental para la ría, mientras diseña una compleja operación para reordenar la mercancía y permitir que el buque continúe viaje.lavozdegalici
El buque portacontenedores ‘María Francisca’, con bandera de Antigua y Barbuda y casi 200 metros de eslora, navegaba desde la terminal de Lisboa hacia Vigo cuando, a la altura de Aveiro (Portugal), el fuerte oleaje provocó la caída al mar de varios contenedores y el desplazamiento parcial de la carga a bordo. Pese al incidente, el barco mantuvo la estabilidad y pudo proseguir hasta el puerto olívico sin necesidad de asistencia de emergencia en alta mar.
Según la Autoridad Portuaria, el ‘María Francisca’ tenía previsto operar en los puertos de Vigo y Leixoes con un cargamento compuesto principalmente por contenedores de granito, cacao y aceite de palma, parte del cual figura entre la mercancía afectada por el temporal al sur de la costa lusa. Las autoridades han subrayado que los contenedores perdidos se hundieron en aguas portuguesas, lejos del litoral gallego.
Dispositivo de atraque y seguridad
El buque llegó al Muelle Transversal de Vigo sobre las 21.30 horas de este miércoles, donde quedó atracado tras activarse un operativo específico para gestionar su entrada en la ría en condiciones de seguridad reforzada. En tierra, el Puerto delimitó un perímetro de seguridad en el muelle e instaló de forma preventiva barreras anticontaminación alrededor del barco, pese a que los técnicos señalan que no se aprecian indicios de vertidos ni riesgo ambiental.
La maniobra de acceso a la ría se llevó a cabo con el apoyo de los remolcadores ‘Helechosa’ y ‘Talavera’, así como de los prácticos del puerto vigués, en coordinación con el helicóptero ‘Pesca I’ y el buque ‘Valentín Paz Andrade’ del Servizo de Gardacostas de la Xunta. En la operación participaron también personal de Salvamento Marítimo, Capitanía Marítima, amarradores, SEGEM y técnicos de la Autoridad Portuaria de Vigo, encabezados por su presidente, Carlos Botana, junto al director del organismo, Rubén Marín, y el responsable de Transición Ecológica y Sostenibilidad, Alberto Jaráiz.
En estos momentos, el Puerto de Vigo trabaja en un operativo “minucioso” para recolocar y asegurar los contenedores desplazados, además de retirar aquellos que hayan quedado dañados, con el objetivo de que el buque pueda retomar su ruta con plenas garantías. La reordenación de la carga requerirá maquinaria especializada y una planificación detallada, dado el volumen de contenedores y la necesidad de garantizar la estabilidad del barco en todo momento.lv
Paralelamente, se están realizando diversas inspecciones técnicas por parte de Capitanía Marítima, peritos independientes y compañías de seguros para evaluar el alcance de los daños y determinar los pasos a seguir antes de autorizar la continuación del viaje. Por ahora, ni la naviera propietaria del buque ni las empresas cargadoras han hecho públicas valoraciones sobre el siniestro o sobre el posible impacto económico de la pérdida de contenedores.
Vigo refuerza su papel de puerto refugio
El episodio del ‘María Francisca’ se suma a otros incidentes recientes que han consolidado al Puerto de Vigo como un puerto refugio de referencia en la fachada atlántica, capaz de gestionar situaciones críticas en plena ruta internacional de mercancías. En marzo de 2025, el portacontenedores ‘MSC Houston’, procedente del puerto del Pireo y con destino a Liverpool, tuvo que desviarse a Vigo tras perder parte de su carga al sur de las costas portuguesas y sufrir un corrimiento del resto, lo que obligó a una compleja intervención para reestibar los contenedores.
Un mes antes, en febrero de 2025, el buque ‘HC Eva Marie’, que transportaba munición en contenedores, también buscó refugio en la terminal olívica tras padecer un corrimiento de carga en plena sucesión de temporales en el Atlántico. Aquel caso activó un dispositivo especial de vigilancia y seguridad, y obligó a una operativa lenta y extremadamente cuidadosa para mover la mercancía peligrosa a nuevos contenedores sin descargarla en el muelle, bajo estrictos protocolos de prevención de riesgos.
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