La oposición bloquea a Jácome, pero Ourense podría estrenar presupuestos sin necesidad de un solo voto a favor
PP, PSOE y BNG votan en contra de la cuestión de confianza vinculada a las cuentas municipales de 2026, aunque la normativa permite su aprobación automática si la oposición no articula una moción de censura en treinta días.
El ayuntamiento de Ourense vivió este viernes una jornada política de alto voltaje con dos plenos extraordinarios celebrados en el mismo día. El resultado deja al alcalde Gonzalo Pérez Jácome en una posición paradójica: derrotado en las urnas del salón de plenos, pero con los presupuestos municipales de 2026 a un paso de aprobarse sin necesidad de mayoría.
Los 15 concejales de PP, PSOE y BNG rechazaron otorgar la confianza al regidor de Democracia Ourensana, que solo sumó los 9 votos de su propio grupo. Sin embargo, la legislación vigente establece que, si en el plazo de un mes no se registra una moción de censura con candidato alternativo a la Alcaldía, el expediente presupuestario quedará aprobado inicialmente y abierto a alegaciones.
Jácome respondió a la oposición acusándola de difundir una "lista de mentiras" e instó a los tres partidos a no bloquear las cuentas "si no son capaces de articular una alternativa". El alcalde subrayó que su grupo cuenta con un "proyecto de ciudad" avalado por la gestión realizada durante el mandato.
GUERRA DE REPROCHES EN EL PLENO
La sesión dejó también una intensa disputa entre los propios partidos de la oposición. La portavoz del PP, Ana Méndez, cargó contra el PSOE por "hacerle el trabajo a Jácome" al votar en contra de retirar el expediente del orden del día durante el primer pleno del día, lo que permitió que el debate siguiera adelante y el alcalde pudiera plantear la cuestión de confianza.
Desde las filas socialistas, la concejala María Fernández devolvió el golpe recordando que fue el PP quien apoyó a Jácome en las elecciones de 2023. "Votar al PP es votar a Jácome", afirmó, al tiempo que reclamó una alternativa conjunta aprovechando que la oposición suma más concejales que el equipo de gobierno.
El portavoz del BNG, Luís Seara, fue el más duro en su valoración del alcalde, al que acusó de haber traicionado a sus votantes y deteriorado el prestigio institucional. Seara aprovechó el momento para postularse abiertamente como candidato nacionalista a las próximas elecciones municipales, augurando "malos tiempos" para el regidor.
EL RELOJ CORRE PARA LA OPOSICIÓN
El verdadero partido se juega ahora fuera del pleno. Los tres grupos tienen un mes para presentar una moción de censura con nombre propio, algo que hasta ahora ha resultado imposible por las diferencias entre PP, PSOE y BNG. Si no lo consiguen, Ourense tendrá presupuestos en 2026 gracias, precisamente, a quienes los rechazaron.
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