La actividad en los astilleros de Navantia o en empresas como Cortizo se ha visto paralizada por otro día de protestas en toda la provincia.
Los sindicatos UGT y CC.OO. pasaron de portar pancartas en las huelgas del sector del metal de Pontevedra a, de la noche a la mañana, pactar con la patronal un convenio por cuatro años que, si bien incorpora mejoras en el aspecto retributivo, no da respuesta a muchas otras cuestiones del colectivo. La CIG, que no apoyó el acuerdo, llamó a la movilización antes de la firma y miles de trabajadores secundaron de nuevo los paros, en castigo al trato alcanzado. Marcos Conde, secretario nacional de CIG-Industria, explica a Galiciapress los pormenores de un convenio que no consideran positivo, que abre brecha entre los sindicatos y que, incluso, podría provocar un seísmo en otras negociaciones.
Fuentes de la patronal presentes en la mesa de negociación por el nuevo convenio colectivo provincial del metal analizan para Galiciapress las profundas diferencias existentes entre la parte empresarial y la social, que hoy convoca a miles de trabajadores a secundar el primero de los tres días de huelga de este mes. Las compañías manifiesta que en un momento de inestabilidad económica como el presente es necesario un diálogo donde los sindicatos "rebajen" sus pretensiones iniciales para poder llegar a "puntos de encuentro" con los que acercar posturas: "La única manera de poder alcanzar un punto de encuentro es estar sentados, siendo coherentes con lo que decimos y hacemos".
La semana que viene hay programados más paros para los días 19, 20 y 21 de mayo.
Las protestas de hoy son la antesala de otras cinco jornadas de huelga los días 13, 14, 19, 20 y 21 de mayo.
Su oferta incluye adelantar la reducción de 8 horas en la jornada anual al año 2027, en lugar del 2028, "sin alterar absolutamente ninguna de las otras propuestas debatidas ya en reuniones previas". "La parte empresarial considera que, con las propuestas actuales, se mejoran muy notablemente las condiciones de los trabajadores y trabajadoras y que se puede estar perdiendo una oportunidad única para la firma de un acuerdo que beneficiaría a todo el sector", declaran.
Tras casi seis meses de reuniones el pacto para el nuevo convenio parece tan lejano como el primer día.
Los sindicatos lanzan el guante a la patronal y fechan en el 15 de abril el día clave para que haya un acuerdo.